
Heineken vende sus acciones de Quilmes
La empresa holandesa cedió su 15% al grupo Bemberg y a Brahma; se asoció con la chilena CCU para el mercado argentino
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Apenas 24 horas después que el Gobierno autorizó la fusión entre las compañías Quilmes y Brahma, el tablero del mercado de la cerveza en la Argentina se volvió a modificar.
La firma holandesa Heineken -que hasta ayer era socia minoritaria de Quilmes, con una participación del 15%- anunció la venta de sus acciones en la empresa argentina. Los compradores fueron el grupo local Bemberg (los fundadores de Quilmes) y la brasileña AmBev (la dueña de Brahma), que de esta manera concretaron su primera operación como flamantes socios.
La venta de las acciones de Quilmes se cerró en una cifra cercana a los 90 millones de dólares y Heineken informó que le permitió obtener una ganancia extraordinaria de 73 millones de dólares.
Por su parte, fuentes cercanas al grupo Quilmes señalaron que la adquisición del 15 por ciento extra que estaba en manos de los holandeses no implica ningún cambio en el acuerdo alcanzado en mayo pasado con AmBev.
La operación incluye el traspaso del control accionario de la cervecera argentina al grupo brasileño a cambio de 346,5 millones de dólares.
Un nuevo segundo
La venta de las acciones de Quilmes no significa que Heineken haya decidido abandonar el mercado argentino.
En el mismo comunicado en el que informaba el convenio con Bemberg y AmBev, la compañía holandesa anunció que llegó a un acuerdo para adquirir el 50% de la firma chilena Irsa -no tiene ninguna relación con su homónima argentina-, que a su vez es la controlante del grupo cervecero CCU.
Mediante esta operación, Heineken se convirtió en socio en CCU del grupo chileno Luksic y de la compañía norteamericana Anheuser-Busch, la propietaria de la marca Budweiser.
El ingreso de los holandeses en CCU también incluye la cesión de la licencia que tiene Quilmes para elaborar y comercializar la cerveza Heineken en los mercados de Chile y la Argentina.
De esta manera, CCU pasará a manejar en ambos mercados las marcas Budweiser y Heineken, algo inédito en el mundo, ya que las dos cervezas son duros competidores en casi todos los países.
"Trabajar con Budweiser y Heineken es como tener los derechos para embotellar las gaseosas de Coca-Cola y Pepsi", advirtió un competidor de los chilenos.
La incorporación de Heineken le permitirá a CCU pasar a ocupar el segundo puesto en el mercado local, con una participación del 14,9%, aunque muy lejos del líder, Quilmes-Brahma, que controlará casi dos tercios (65,5%) de las ventas de cervezas en el país.
La asociación con CCU, a su vez, le impedirá a Heineken pujar para comprar las dos plantas y las tres o cuatro marcas que tienen que poner en venta Quilmes y Brahma para que su fusión sea aprobada por las autoridades argentinas.
En el dictamen de la Secretaría de Defensa de la Competencia conocido ayer se establece que el comprador de las fábricas y de las marcas Palermo, Bieckert, Norte y eventualmente Imperial debe ser una empresa que no tenga operaciones en el país en forma directa o mediante una alianza, como la que acaba de conformar Heineken con CCU.
Acuerdo en puerta
Con la venta de sus acciones, se espera que en las próximas horas Heineken deje sin efecto la disputa legal que tiene con Quilmes.
La empresa holandesa presentó hace unos meses una demanda contra Quilmes, acusando al grupo local de no respetar un derecho de preferencia que tenía en su favor ante cualquier oferta de compra que recibiera la cervecera argentina. En principio, el tribunal de la Cámara de Internacional de París debía pronunciarse pasado mañana sobre el tema, aunque se especula que, ahora que dejaron de ser socios, Heineken y Quilmes alcanzarán un arreglo extrajudicial.
Crece la lista de potenciales compradores
Si bien las empresas cerveceras Quilmes y Brahma tienen un plazo de doce meses para desprenderse de dos de sus plantas y por lo menos tres marcas, ya existen varios interesados de Canadá, Colombia y México.
En los considerandos de la resolución de la Secretaría de Defensa de la Competencia se establece que el comprador de las plantas y las marcas debe ser una empresa que no tenga operaciones en la Argentina, lo que excluye a las compañías multinacionales que ya están radicadas en el país, como Budweiser, Isenbeck y Heineken, y deja la puerta abierta para el ingreso de un nuevo competidor extranjero.
Entre los potenciales candidatos figuran la compañía canadiense Molson -que ya se instaló en Brasil con la compra de la marca Bavaria-, y otras firmas latinoamericanas que hasta ahora no extendieron sus operaciones al Mercosur, al menos en el negocio de la cerveza, como las mexicanas Femsa y Modelo, y la colombiana Bavaria.
Femsa ya opera en la Argentina en el sector de gaseosas y es el principal embotellador local de Coca-Cola. Modelo, por su parte, es dueño de la marca Corona, mientras que Bavaria de Colombia está completando la compra de la cervecera peruana Backus.






