
Imitar el sistema brasileño de cobros y pagos podría traer más eficiencia a la economía
En la Argentina, las empresas deben administrar sus propias estructuras y contar con un verdadero ejército de cobradores
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El ministro de Economía, Domingo Cavallo, dijo a La Nación que en la decisión de proponer el nuevo impuesto a las transferencias financieras habían sido para él de peso fundamental la opinión y la experiencia transmitidas por el empresario brasileño Roberto Setúbal.
Cavallo tiene una relación de años de amistad con el presidente del Banco Itaú y ex presidente de la Federación Brasileña de Bancos, que ha escrito para La Nación el siguiente artículo sobre la novedad tributaria que comenzará a regir en la Argentina desde el próximo martes.
En la presentación de las líneas generales de su plan para retomar el crecimiento económico en la Argentina, el ministro Domingo Cavallo exhortó al sistema bancario a desarrollar un nuevo sistema de pagos y cobros comparable a los sistemas existentes en países como España y Brasil.
Pienso que la experiencia brasileña a lo largo de los últimos treinta años en ese campo es extremadamente relevante y puede contribuir con importantes ideas para el debate generado por el desafío planteado por el ministro al sistema financiero.
Cuando hablo con empresarios brasileños que establecen subsidiarias de sus empresas en la Argentina, el comentario que invariablemente escucho es la sorpresa con respecto al proceso de cobranza utilizado. Mientras que en Brasil están acostumbrados a utilizar el sistema bancario para todos sus pagos y cobros, en la Argentina deben administrar sus propias estructuras con un verdadero ejército de cobradores y procedimientos manuales de alto costo.
Existe claramente en la Argentina la necesidad de una reformulación radical del sistema de pagos y cobros y la prioridad dada a este tema por Cavallo es correcta. El sistema bancario argentino puede desarrollar, con apoyo gubernamental en el diseño, una nueva estructura jurídica como la que permitió al Brasil tener un sistema con un nivel de eficiencia comparable a los mejores del mundo.
Los pagos y cobros en Brasil están basados en dos ideas centrales: la duplicata y el sistema de compensación de bloquetos (avisos) de cobranza.
La duplicata en su origen no era nada más que una copia de la factura. Hoy es un registro electrónico que contiene los datos de la factura y las condiciones pactadas entre el comprador y el vendedor para el cobro. El proceso de tratamiento de la duplicata por el sistema bancario es conceptualmente muy simple.
La empresa vendedora envía al banco un archivo magnético con los datos de la duplicata y el banco emite un bloqueto de cobranza que es enviado por correo al comprador. En la fecha de vencimiento, el comprador puede pagar el bloqueto instruyendo a su banco a debitarlo de su cuenta corriente o dirigirse a cualquier sucursal bancaria en cualquier lugar del país y pagar el bloqueto de cobro en dinero o cheque. La empresa vendedora es la responsable legal por la veracidad de los datos enviados.
Como soporte a este sistema informático implementado con un alto grado de eficiencia, existe un sistema jurídico que legitima las transacciones y resuelve divergencias entre las partes. La duplicata impaga puede ser registrada en una base de datos (registro de protestos) y esa información se hace pública inmediatamente.
Cobranza ejecutiva
Una característica muy importante de la duplicata es la posibilidad de ejecutar la deuda a través de la cobranza ejecutiva. En sus comienzos, la duplicata era similar a la factura conformada existente en la Argentina y el título podía ser cobrado sólo después de la aceptación por el deudor. Ese proceso limitaba la eficiencia de la cobranza y fue necesario transformar la duplicata en un título ejecutivo que no dependiese de la previa aceptación del deudor. La rapidez en la ejecución de las deudas de las duplicatas impagas fue esencial para la aceptación y divulgación del sistema. El sistema bancario argentino puede desarrollar un sistema de pagos moderno, informatizado y eficiente, pero sin una ley que permita el cobro ejecutivo de las deudas comerciales tendremos sólo un sistema de pagos sin ningún mecanismo eficiente de cobranza. Una economía moderna no puede funcionar adecuadamente con un sistema judicial que no solucione las divergencias comerciales de manera rápida.
Para que el sistema bancario tenga eficiencia en la cobranza, es esencial que el banco tenga el poder de solicitar el registro en la base de datos de protesto y ejecutar la deuda a través del bloqueto de cobranza que representa la duplicata original.
La duplicata en Brasil, además de ser un instrumento de cobranza, es ampliamente utilizada como instrumento de garantía de operaciones de préstamos, especialmente para empresas Pyme. Un problema crónico en casi todas las economías emergentes es la dificultad del acceso al crédito por las Pyme. En Brasil, la duplicata fue fundamental para ampliar la disponibilidad de crédito para ese importante sector de la economía.
El segundo componente del sistema brasileño de pagos es el bloqueto de cobranza bancaria. Mediante un esfuerzo conjunto de todo el sistema, fue desarrollada una unificación de los documentos de cobranza de manera que un documento estándar con código de barras es utilizado para todos los tipos de pago existentes en el mercado. Ese bloqueto puede ser cancelado en cualquier sucursal bancaria del país, independientemente del banco emisor.
Existe un sistema nacional de clearing que transfiere los créditos al banco emisor en el mismo día del pago. Basados en esa infraestructura, los bancos brasileños ofrecen a sus clientes sofisticados sistemas de administración de su cartera de duplicatas y de sus compromisos de pago, simplificando sus operaciones y reduciendo costos.
El sistema de bloquetos bancarios ha tenido un alto nivel de aceptación en todo el país. El costo para el cliente de la cobranza de un bloqueto bancario en Brasil es del orden de un dólar, pudiendo llegar a cuatro dólares en los casos en que sea necesario el registro de duplicatas vencidas en la base de datos de protestos y el inicio de la ejecución de la deuda.
Es sin duda un sistema extremadamente eficiente. El año pasado el sistema de clearing procesó 620 millones de bloquetos de cobranza y los bancos cobraron directamente un volumen adicional de 267 millones de dólares. Además de las duplicatas, casi todos los pagos en el mercado, como seguros, cuotas de empresas de salud, colegios, etc. están siendo tratados por ese sistema.
Recientemente, las empresas de la nueva economía adoptaron el mismo mecanismo para las ventas por Internet. Los usuarios que no se sienten cómodos en realizar sus compras por Internet con la tarjeta de crédito pueden imprimir a partir del site de compras un bloqueto de cobranza bancaria y pagar en cualquier sucursal o debitarlo de su cuenta corriente.
Integración regional
La adopción en la Argentina de un sistema de pagos y cobranzas similar al brasileño traería una ventaja adicional importante para mejorar la integración regional. En un mercado común totalmente integrado como aspira a ser el Mercosur, deberíamos tener un procedimiento único para pagos y cobros, tanto de las ventas dentro de cada país como de las ventas intrazona en el Mercosur.
La adopción por todos los países miembros de sistemas de pago compatibles en procedimientos y base legal haría con que una empresa argentina pueda vender a un cliente en San Pablo de la misma forma que vende a un cliente en Buenos Aires.
El sistema financiero argentino pasó por una enorme transformación en los últimos años. El Banco Central de la República Argentina, a través de adecuadas normas, aseguró un notable grado de solidez al sistema. Los bancos privados hicieron importantes inversiones en tecnología, mejorando el nivel de atención a sus clientes. Ha llegado el momento de atacar enérgicamente el problema de los pagos y cobros como una forma de recuperar el crecimiento económico y bajar el costo operativo de las empresas del sector productivo en la Argentina.
Para concluir, quiero afirmar que estimo fundamental el fortalecimiento del sistema financiero y de la economía formal para el desarrollo de cualquier país. En ese sentido, evoco como muy positivas las iniciativas propuestas por el ministro Cavallo para que el flujo de pagos y cobros se realice a través del sistema financiero. De esa forma, vengo a traer mi colaboración describiendo la experiencia brasileña y buscando apoyar el programa económico de la Argentina, cuyo éxito es fundamental para el Brasil y el Mercosur.
El autor es presidente del Banco Itaú y ex presidente de la Federación Brasileña de Bancos.




