
Impuestos que afectan la venta y la producción
Los analistas los llaman distorsivos
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Los impuestos distorsivos que Domingo Cavallo quiere eliminar son aquéllos que interfieren directamente en el proceso de producción o en el ahorro de una persona o una empresa. Según el especialista tributario Jorge Gebhardt, socio director del Departamento de Impuestos de Ernst & Young, "los gravámenes más distorsivos son los que tienen un efecto cascada:se aplican en todas las etapas de la producción y la comercialización, hasta el consumidor final. Así, cada agente lo toma como costo, y le aplica la ganancia que le corresponde obtener. De esta manera, el resultado acumulado es que el precio del producto se encarece".
Hay, según el especialista, cinco tipos de impuestos distorsivos o no neutrales."Ingresos brutos (es el tributo que cobran las provincias y la Capital Federal) y el flamante impuesto a las transferencias en cuentas corriente que aplicará Cavallo son los más distorsivos. Supongamos que cada etapa de la producción o la venta le agregue un 20 por ciento de ganancia... Es obvio que el precio se eleva mucho."
Para el economista, el tributo a las transferencias de combustibles ingresa también en esta categoría. "Afecta el precio de la nafta en un 30 por ciento. Si a eso se le suma el 21 por ciento que lo incrementa el IVA, tenemos ya la mitad del costo de la nafta que llega al consumidor en impuestos", dijo.
Y agregó en esta clasificación otros dos tipos de alícuotas: a la ganancia mínima presunta y a los intereses. "El primero perjudica a todos: incluso las empresas que pierden plata tienen que pagarlos. Yel que grava los intereses (los préstamos que toman los agentes económicos de los bancos locales) también es distorsivo, porque por lo general afecta los créditos que solicitan las entidades que están atravesando un mal momento económico."
Los no distorsivos
Entre los tributos no distorsivos o neutrales, la mayoría de los especialistas coincide en mencionar el IVA (impuesto al valor agregado) y el impuesto a las ganancias.
"Es así -dijo Gebhardt-, en la medida en que estén generalizados. El IVA es distinto del de ingresos brutos, porque impide que el valor se traslade en el precio en las etapas del consumidor final. Si es para todos, y está aplicado en una economía en auge, es totalmente neutro, porque se puede recuperar fácilmente, en breve tiempo. Pero si hay un sector que no lo paga, ya pasa a ser distorsivo, porque ése no lo puede recuperar. Y lo mismo ocurre con ganancias:si lo pagan todos, no ofrece inconvenientes. Aunque, por otro lado, es cierto que si en un país que no existe el impuesto a las ganancias se aplica de repente, al día siguiente surgen los desequilibrios."
Por último, los impuestos internos generan discusión. Según Gebhardt, "es opinable, pero hay que reconocer que ese gravamen también atenta contra el ahorro".





