Invertir en plazos fijos, cada vez menos atractivo
A 30 días, la tasa se redujo en un mes a menos de la mitad
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Unos 400 millones de pesos fluyeron de los depósitos a plazo fijo en pesos a otras colocaciones financieras más atractivas y rendidoras en apenas quince días, según los datos oficiales del Banco Central (BCRA).
La cifra representa sólo el 1,05% de los más de $ 38.000 millones colocados a plazo en los bancos a principios de mes. Pero resultó más que suficiente para reactivar la operatoria bursátil, impulsar los títulos públicos y mostrar otra vez al dólar -billete y a plazo fijo- como refugio.
"Hay algo de salida estacional por las vacaciones de invierno, algo de cobertura en dólares, sea en forma de plazos fijos o de compras que ya se detectan en el mercado mayorista, y de nuevas carteras, incluso de los bancos, en títulos públicos", detalló el analista financiero Miguel Bein.
La causa inmediata es evidente. La tasa de interés promedio que ofrecen los bancos a 30 días se redujo a menos de la mitad en apenas un mes, detalla el Banco Central. Bajó del 10,95 al 4,83% anual. Lo mismo ocurrió a 14 días -del 7,24 al 3,22%- y a 30 días para grandes inversores -del 10,73 al 4,20 por ciento-.
Pero la causa mediata es otra. Dos gerentes financieros de entidades bancarias privadas consultados por LA NACION coincidieron en un punto: los bancos desalientan la colocación de nuevos plazos fijos. Aunque parezca paradójico, absorber más dinero representa un dolor de cabeza para los bancos en estos días.
"Hay un exceso de liquidez muy alto, pero no hay forma de reintroducirlo en el mercado en forma de créditos. En estas condiciones sólo queda bajar las tasas de los plazos fijos, al punto que las AFJP no tienen dónde colocar sus fondos", detalló uno de los ejecutivos.
Los datos del BCRA muestran que no todos los plazos fijos en pesos del sector privado no financiero bajaron por igual en lo que va del mes. A siete días el volumen de colocaciones bajó 1,9%, pero un 18,9% en la operatoria a 14 días -$ 260 millones menos- y un 7,8% a 90 días -$ 421 millones-. "La fuerte caída de las tasas de interés hizo que los plazos fijos cortos no sean atractivos. Parte de los fondos que se retiran de allí y de las colocaciones a 90 y 120 días provenientes del corralón van a nuevos plazos fijos en dólares, porque la percepción es que el Banco Central ha puesto un piso en 2,80 pesos del que sólo queda subir", comentó el economista Julio Piekarz.
Otras colocaciones en pesos sí subieron, como los plazos a 30 y 60 días, al igual que las colocaciones en dólares, que mejoraron el 3,69% en lo que va del mes. A 30 días de plazo ya hay colocados US$ 432 millones, a una tasa promedio del 0,70% anual. El BCRA le resta importancia a la reubicación de fondos. "Los bancos están muy líquidos y parte de esto se previó cuando se redujeron los encajes. El rebote en los depósitos comenzará en cuanto suban las tasas", indicó a LA NACION un director de la entidad. "El rebote en las tasas para depósitos depende de la reactivación del mercado crediticio. Y no creo que veamos una suba en las tasas para plazos fijos. Primero veremos bajar las tasas para créditos", estimó.
Cuestión de elegir
Los analistas calculan, mientras tanto, cuál es la mejor opción financiera. "El que suele elegir un plazo fijo en estos momentos va a un título público en pesos, aunque reconozcamos que tienen un gran riesgo intrínseco, viniendo de un Estado en default que debe encarar la reestructuración", recordó Piekarz.
Las acciones de la bolsa porteña marcaron otra pauta. Tras varias semanas a la defensiva, el índice Merval promedió una suba del 4,61% la semana pasada, pero con contrapuntos. Mientras subieron Acindar (9,68%), Grupo Financiero Galicia (8,04%) y Banco BBVA Francés (7,9%), se derrumbaron Alpargatas (7,5%) y Comercial del Plata (3,33%).
Un gerente financiero de un banco privado marca otra opción: "Los fondos de liquidez, los money-markets , están rindiendo casi igual que los plazos fijos a 30 días, pero podés salir de ellos cuando quieras, incluso en el mismo día", explicó.
Aun así, para Bein, "los mejores instrumentos son los títulos. El Boden 2008 ofrece, por ejemplo, un retorno del CER más el 13%. Con que la inflación fuera de sólo el 3%, la tasa real sería del 16%, mucho mejor que una Lebac. Los bancos están armando paquetes con esta variante". El último informe de la sociedad bursátil Allaria Ledesma consigna que los bonos en default -Globales, Bonex y Bocones- perdieron todo el terreno ganado, pero que los títulos "posdefault tuvieron un recorrido totalmente diferente con movimientos laterales o levemente ascendentes, tanto en Bocones como en Boden".
Carlos Arbía, de la consultora Exante, coincide en que "como máximo, conviene comprar bonos cortos, como el Boden 2008", aunque remarca: "Este no es el momento de invertir en bonos por la cantidad de títulos por emitir para compensar a los estatales y por la incertidumbre por la reestructuración de la deuda".
Arbía marca otro camino: "La mejor inversión en la Argentina son los ladrillos. Los materiales no subieron tanto como el resto de la economía -alimentos e insumos- y el costo de la mano de obra por ahora sigue siendo muy bajo".
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