
Invertirán $ 100 millones para abrir supermercados mayoristas
La cadena holandesa Makro tiene previsto inaugurar seis sucursales en dos años
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El escocés Bruce Whittaker llegó en enero de 2002 a Buenos Aires para asumir la dirección general de la filial de Makro. A simple vista no parecía el momento más apropiado para hacerse cargo del negocio de una cadena de supermercados mayoristas en una época de recientes saqueos en los comercios y que estaba abandonando la convertibilidad 1 a 1 del peso con el dólar. Sin embargo, la devaluación finalmente le jugó en favor a Makro Argentina, ya que sus principales clientes (almacenes, autoservicios) terminaron quedándose con la mayor parte de los consumidores que perdieron los grandes hiper y supermercados minoristas.
Con este nuevo escenario, Makro decidió este año retomar los planes de inversión que habían quedado suspendidos con la crisis. La empresa inaugurará el lunes, a las 19, su supermercado número 14, en la avenida Presidente Perón, entre Cerrito y Balbastro, en Ituzaingó, provincia de Buenos Aires, y en los próximos dos años invertirá $ 100 millones en la apertura de seis sucursales. "Nuestras ventas en 2003 crecieron entre un 15 y 20% tanto en facturación como en unidades gracias al buen momento que viven los almacenes y autoservicios y al crecimiento genuino que tuvimos frente a nuestros competidores", reconoce Whittaker.
Para este año, Makro tiene programadas, además, las aperturas de San Miguel de Tucumán y una tercera plaza que por el momento no tienen definida. Entre las distintas alternativas figuran Neuquén, Salta y algunas localidades del Gran Buenos Aires.
En la empresa además descartaron de plano la posibilidad de concretar la adquisición de alguno de sus rivales en el negocio de la venta mayorista, como Vital, Maxiconsumo, Diarco o Yaguar, que son en todos los casos empresas de capitales nacionales y con control familiar.
"No pensamos comprar ningún mayorista local básicamente porque no nos servirían sus supermercados. Nuestra propuesta de surtido es mucho más amplia que la del resto de los mayoristas y, por lo tanto, necesitamos tiendas con una superficie mucho mayor", señaló el ejecutivo.
Makro pelea el liderazgo en el negocio mayorista con Maxiconsumo y controla aproximadamente un 30% del mercado. La empresa terminó 2003 con una facturación levemente superior a los $ 800 millones y con las aperturas y el crecimiento de sus ventas por local, este año espera superar los $ 1000 millones.
Para comprar en sus supermercados, los clientes tienen que contar con un pasaporte previo, que se obtiene en forma gratuita. En la actualidad, la empresa cuenta con un millón de clientes registrados en el país, de los cuales un 70% son activos.
Sin pata local
La cadena pertenece al grupo holandés SHV Holdings, que factura 9400 millones de euros anuales. Se trata de un grupo privado (no cotiza en los mercados bursátiles) que está bajo control de una familia holandesa y tiene intereses diversificados en los negocios del gas licuado y la venta de chatarra.
Makro llegó a la Argentina en 1988, con la apertura del supermercado en Olivos, sobre la avenida Panamericana. La llegada de los holandeses se concretó mediante un acuerdo de asociación con el grupo local encabezado por el empresario Francisco de Narváez, que en ese momento controlaba la cadena de supermercados Tía. A fines de los noventa, las acciones de Narváez en la empresa fueron adquiridas por el banco holandés ING, que conserva hasta ahora el 11 por ciento del paquete accionario de la filial argentina.
Tras la venta de sus negocios en Europa, concretada a fines de los noventa, Makro cuenta hoy con presencia en ocho países asiáticos y cuatro latinoamericanos (Venezuela, Brasil, Colombia y la Argentina). En 2003, Makro facturó 3000 millones de euros.





