
Kirchner, pintor impresionista censurado por el régimen nazi
Un artista que solamente comparte el apellido con el Presidente
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DAVOS, Suiza (De un enviado especial).- Si el presidente Néstor Kirchner participara de este foro, al menos podría conocer el museo dedicado al artista impresionista suizo-germano Ernst Ludwig Kirchner, uno de los puntos centrales de la cultura de Davos.
El museo, que está a pocas cuadras del centro de convenciones donde se desarrolla el WEF, alberga las pinturas y esculturas de este reconocido hombre de las artes nacido en 1880 y que decidió quitarse la vida en 1938, cuando sus obras ya habían sufrido una fuerte censura por parte del régimen nazi.
En la entrada del museo, puede observarse su retrato fotográfico: era un hombre de mediana estatura, ojos redondos y ningún parecido con el primer mandatario de la Argentina.
En cambio, al lado de esa fotografía puede observarse un retrato de una mujer de pelo largo y oscuro, y ciertas facciones similares a las de la primera dama argentina. Pero las comparaciones no tienen sentido; la mujer del pintor Kirchner se llamaba Erna Schilling y tenía un estilo muy diferente del de la senadora nacional.
Su historia
Ernst Kirchner fue uno de los fundadores del grupo Die Brücke -El Puente-, que buscó rechazar el arte convencional con un estilo impresionista, según los entendidos.
Nacido en Aschaffenburg, Alemania, su abuelo fue ministro de un estado germánico y su padre, ingeniero. Para no rebelarse, también siguió la carrera de ingeniería, a la que le sumó la arquitectura. Kirchner tuvo que mudarse varias veces cuando era pequeño y, tras sufrir una crisis nerviosa cuando servía como soldado alemán en la Primera Guerra, se retiró a este paradisíaco pueblo suizo.
Cada sala del museo tiene su característica: en la primera, hay una mezcla de paisajes y figuras humanas, mientras que en la segunda sólo hay retratos de personas, muchas de ellas sin ropa.
La última se dedica a pinturas de los bosques de la zona, aunque con una particularidad, ya que en el medio se encuentra la bella cama de madera de una plaza que talló para su compañera, que lo sobrevivió apenas 7 años. Kirchner fue un pintor rebelde que cada vez se volvió más abstracto. Poco a poco, su arte fue rechazado -sin contar que el régimen nazi lo considero "degenerado"- y sus problemas físicos, que incluyeron parálisis temporales en pies y manos, colaboraron para su drástico final. Una interesante historia para conocer, sobre todo si uno también se llama Kirchner.






