
La aerolínea AIRG vuelve a llamarse LAPA
Se expandirá al mercado regional a fines de año: llegará a San Pablo, Santiago, Puerto Montt y Santa Cruz de la Sierra
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Después de varios intentos con distintos nombres y logotipos, y todavía involucrada en una controversia con Aerolíneas Argentinas por la marca, la compañía aérea AIRG decidió cambiar de identidad por tercera vez en un año: volverá a llamarse LAPA, Líneas Aéreas Privadas Argentinas.
Así lo decidió el directorio de Aeroandina -grupo integrado por capitales nacionales y bolivianos-, nuevo dueño de la empresa, que dará a conocer pasado mañana la novedad. LAPA, en la actualidad en concurso de acreedores, buscará además acompañar los anuncios de su nueva imagen con la apertura de rutas regionales: para fines de año o principios del próximo comenzará a volar a San Pablo, a Santiago y a Puerto Montt (Chile), y a Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). Estos destinos se cubrirán desde el aeroparque metropolitano, con escalas en Mendoza o en Bariloche.
La iniciativa tiene como primer objetivo ampliar un negocio que se reduce sin atenuantes en la Argentina y en el mundo. En septiembre, el tráfico aéreo de cabotaje nacional volvió a caer más del 20 por ciento.
Otro de los anuncios que harán los ejecutivos de Aeroandina es que, desde el mes próximo, la empresa volverá a volar hacia El Calafate, Santa Cruz y Ushuaia, Tierra del Fuego, rutas interrumpidas desde hace unos meses como consecuencia del alto costo que significaban en un contexto de crisis.
Volver a empezar
El regreso al nombre con que nació la compañía aérea tiene dos razones y una pequeña historia detrás.
En cuanto asumieron, los nuevos dueños hicieron estudios de marketing que revelaron que los pasajeros o potenciales usuarios continuaban identificando a la empresa como LAPA.
La marca AIRG, por otro lado, no resguardaba a la firma de una demanda presentada a principios de año en la Justicia por Aerolíneas Argentinas, que cuestiona la nominación desde sus comienzos. Según la ex empresa estatal, es similar al código de identificación de Aerolíneas Argentinas en la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA, en sus siglas en inglés).
Así, el directorio de la firma hizo en los últimos días una encuesta entre los empleados para tener referencias en el momento de definir el nuevo nombre, y los resultados fueron unívocos: la mayoría prefería el regreso de LAPA.
Será entonces la tercera vez que la empresa que pertenecía hace dos meses a Eduardo Eurnekian se someterá a esa modificación. El primer cambio, ARG por LAPA, fue el primero en ser objetado por Aerolíneas Argentinas.
Luego de una presentación, el juez federal Roberto Torti falló, el 7 de marzo pasado, en favor de la empresa de capitales españoles, lo que obligó a Eurnekian a rebautizar a la compañía. Lo hizo el 13 de mayo de este año, agregando una letra a la antigua nominación: AIRG.
Mata insiste
Pero Aerolíneas Argentinas, aún no conforme con la modificación, siguió adelante en los tribunales. Y aunque la circunstancia aún no quedó resuelta los nuevos propietarios optaron por despejar el horizonte de cualquier contingencia con la incorporación de un nuevo logo entre las novedades que darán a conocer junto con la apertura de las rutas hacia el exterior del país.
El martes pasado el español Antonio Mata, presidente de la compañía demandante, afirmó ante 1500 empleados que continuaría con el reclamo por el nombre.
AIRG fue adquirida hace menos de dos meses por Aeroandina, consorcio que integran el abogado Mario Folchi (presidente de la firma) y los empresarios Ricardo Arena (dueño de los concesionarios de automóviles Expo Car, Expo Truck y Expo Auto), Humberto Rocca (presidente de la aerolínea boliviana Aerosur) y Amadeo Riva (titular de la firma Riva Construcciones).
El nuevo dueño asumió desde el momento de la compra la deuda de la empresa, estimada en 60 millones de pesos.



