
La AFIP controlará el agro con imágenes satelitales
Este mecanismo posibilita observar en detalle todas las características de la explotación
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MAR DEL PLATA. "Sonría, lo estamos filmando." La advertencia que se lee en distintos locales donde funcionan equipos de monitoreo para evitar robos bien puede ser aplicada ahora a los productores agropecuarios. La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) acaba de poner en marcha un sistema de control satelital que permitirá obtener datos absolutamente precisos sobre extensiones de campo, a quién pertenecen y qué superficie y con qué cereal se ha sembrado. Así se intenta fiscalizar centavo sobre centavo sus ingresos posibles y frenar la evasión impositiva del sector.
El sistema técnico aportado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) se presentará esta semana en once sociedades rurales del sudeste bonaerense.
"No vamos a intimidar ni amenazar, sino simplemente a explicar a los productores qué herramientas tenemos para trabajar y lo recuerden a la hora de presentar su declaración jurada", señaló el contador Roberto Seara, delegado en esta ciudad de la AFIP y responsable de mostrar a los productores el flamante soporte tecnológico incorporado por el organismo recaudador.
El sistema de imagen satelital logra definir en distintos tonos las distintas variantes topográficas. Así las tierras dedicadas a pastoreo tienen una tonalidad, las de trigo otra y con absoluta claridad se divisan aguadas y áreas inundadas.
Y no es casual la fecha en que se hará público este recurso de la AFIP: será en coincidencia con la cosecha de trigo, cuyo rendimiento se espera con gran optimismo en el sudeste bonaerense. La acción también se extenderá a la provincia de Santa Fe.
Todo a la vista
La delegación Mar del Plata de AFIP ya tiene en sus equipos informáticos una base de datos en la que están incluidas todas aquellas personas físicas y jurídicas que son propietarias de tierras en la región.
Con un simple click sobre la pantalla que muestra el mapa de un distrito y sus correspondientes loteos se puede saber con exactitud quién es el dueño, cuál es la superficie total del campo, qué porcentaje y con qué está sembrada y si existen terrenos ociosos.
Lo que es materia verde aparece en color de celeste y en rojo los sembradíos de trigo. Según la mayor o menor tonalidad también se divisa si es trigo temprano, tardío o pastura. Incluso se detecta lo que hay bajo tierra. En un determinado campo de Balcarce, por ejemplo, se puede saber cuánta papa hay para ser cosechada.
Y recurriendo a otra herramienta del programa aparece el listado de la totalidad de las propiedades de un mismo productor, con lo que en un par de segundos pueden quedar al desnudo sus potenciales ganancias.
Las imágenes satelitales aportadas por el INTA Castelar corresponden a los últimos días del año pasado, por lo que son previas al inicio de la cosecha de trigo.
"Las pruebas son irrefutables: sabemos, hectárea por hectárea, cómo ha sido utilizada", explicó Seara a La Nación . Así se lo harán saber hoy a los miembros de la Sociedad Rural de Lobería, primera escala de una recorrida que incluirá otras diez entidades agropecuarias del sudeste bonaerense.
Presentación didáctica
Se presupone que para los productores será sorprendente cómo cada detalle de sus tierras no se escapa a la lupa del organismo recaudador.
La presentación del sistema será muy didáctica. Se elige a un productor y se le pregunta el apellido. En una pantalla verá primero el mapa del distrito en el que vive; sobre esa imagen se superpondrá otro que divide la totalidad de la superficie según cómo están distribuidos los lotes y por último se elegirá el que corresponde a este hombre de campo para que vea cómo la imagen satelital detalla qué hay en cada metro cuadrado de sus tierras.
"Que sepan que es una tarea preventiva; les mostramos la foto para que sepan de la seriedad de nuestra misión", insistió el funcionario de la AFIP.
Como complemento, el organismo tendrá a mano las cifras de rendimiento por hectárea y por región que suministra el INTA. A partir de este patrón de medida, la declaración de los productores no debería variar demasiado.
"Nos pueden plantear una diferencia mínima -admite Seara-, pero no declarar 800 kilos por hectárea cuando en el resto de los campos aledaños el rinde fue de cuatro toneladas."


