
La Argentina ajusta el cinturón con una nueva poda de gastos
La restricción llegará en el último trimestre a los 500 millones de pesos
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"Preparen las mangueras." Esa fue la orden del presidente Carlos Menem al equipo económico y parte del gabinete, ayer por la mañana, después de haber escuchado de Roque Fernández que, frente a una caída en la recaudación en el último trimestre, no habría más remedio que disponer un nuevo ajuste de gastos en el Estado.
El recorte presupuestario rozaría los $ 500 millones, señaló una fuente gubernamental. De ratificarse esa nueva restricción, la poda en el presupuesto en lo que va del año llegaría a los $ 1900 millones.
Ese escenario sombrío, trazado por Economía, se completa con las consecuencias que tendrá sobre la economía real argentina el severo ajuste que dispondrá Brasil.
Economistas privados consultados por La Nación coincidieron en que las medidas tendrán un efecto recesivo sobre la economía real brasileña, y ello tendrá su impacto directo en las exportaciones argentinas, a la vez que generará una presión de ventas hacia nuestro país.
Fernández, el viceministro de Economía, Pablo Guidotti, y el subsecretario de Presupuesto, Guillermo Lesniewier, le llevaron a Menem un detallado informe de la situación presupuestaria y de los problemas que se presentarán hasta fines de año por la evolución negativa que proyectan en la recaudación.
También participaron en la reunión celebrada en Olivos el jefe de Gabinete, Jorge Rodríguez; el secretario general de la Presidencia, Alberto Kohan, y el secretario de Control de Gestión de la Jefatura de Gabinete, Miguel Solé.
Si los problemas de recaudación tienen efecto directo sobre el cumplimiento de las metas fiscales no habrá más remedio que echar mano de una nueva restricción presupuestaria, fue la conclusión a la que llegaron los hombres del Palacio de Hacienda y la Casa Rosada.
Un nuevo ajuste
En los primeros meses del año el Gobierno había recortado en $ 400 millones la obra pública, y luego dispuso un ajuste de $ 1000 millones en el gasto presupuestario. El nuevo tijeretazo podría ubicarse entre $ 450 y $ 500 millones.
"Muchachos, si esto es así, habrá un incendio", interrumpió Menem. Pero al final del informe, les dijo que prepararan las mangueras, dejando trascender que estaba dispuesto a asumir el costo de un nuevo recorte si no había más remedio, relató una fuente oficial.
En la reunión no se habló de montos, modalidad o áreas que sufrirán el recorte, señalaron los voceros.
La única alternativa para evitar un ajuste mayor sería que la reforma impositiva sea aprobada antes de fines de año, con la generalización del IVA a todos los sectores y a una tasa del 21%, tal como constaba en el proyecto original.
En el encuentro se dispuso que sea Rodríguez el que acelere los tiempos en el Senado para lograr la rápida aprobación de las leyes impositivas.
"La mayor preocupación hoy pasa por la recaudación", destacó la fuente.
El efecto Brasil
El ajuste fiscal brasileño resentirá las exportaciones argentinas, pero a su vez alentará el regreso de los capitales y hará bajar la tasa de riesgo de la Argentina, opinaron economistas. Roberto Lavagna, especialista en Mercosur y director de Ecolatina, dijo que el impacto tendrá dos frentes, comercial y financiero.
"Habrá un efecto negativo en la relación comercial con Brasil, ya que las medidas fiscales harán caer la demanda interna y esto impactará en las exportaciones argentinas", explicó.
El programa de estabilización tendrá un efecto positivo en el mercado financiero, y se debe esperar que haya una baja importante en las tasas de interés, dijo Lavagna.
Nora Balzaroti, de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), señaló que un ajuste fiscal importante generará recesión o crecimiento cero en Brasil.
"Y como las exportaciones argentinas a Brasil han dependido más del nivel de actividad que del tipo de cambio real en ese país, habrá algún impacto", señaló.
Balzaroti dijo, además, que el ajuste tendrá un impacto relativo sobre el ingreso de capitales.
"La Argentina muestra hoy signos de diferenciación importante en relación con los demás países emergentes, y esto ya es considerado por los mercados. Si el paquete de Brasil es exitoso, habrá un suave regreso de capitales", señaló.
El riesgo país de la Argentina caerá si el paquete de Brasil es bienvenido por los mercados, "pero no veo un impacto considerable sobre la economía argentina, ya que el efecto de las medidas será lento y continuará la incertidumbre", opinó Luis Secco, del estudio Broda.
Dijo que tal vez el ajuste que está por anunciar el gobierno de Cardoso no sea el último paquete de medidas contra la crisis. "Los riesgos para que haya una nueva batería de medidas son muy altos", dijo.
Secco consideró que el ajuste fiscal severo "es inexorable" y que debería ser "contundente para que se recupere rápidamente la confianza".
Arnaldo Bocco, del Frepaso, señaló que hay que esperar hasta la semana próxima, cuando se hagan los anuncios, para ver la solidez del proyecto de estabilización.





