
La caída del real afecta la triple frontera
Huida: se habrían perdido cerca de US$ 20 millones en dos días; aseguran que comercios de Ciudad del Este podrían cerrar ante la falta de compradores.
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POSADAS.- Las casas de cambio y bancos de Ciudad del Este, Paraguay, ubicados frente a Puerto Iguazú, en la Argentina, y a la brasileña Foz de Iguazú, perdieron más de 6 millones de dólares en un solo día debido a la devaluación del real, según informaciones que circulan en la triple frontera.
Tales cifras se tomaron sobre la base de datos proporcionados por doce bancos y una veintena de agencias cambiarias oficialmente registradas en la ciudad paraguaya, las que diariamente movían entre 20 y 25 millones de dólares. Pero no incluyen el tráfico informal de divisas por parte de 500 "cambistas" que se mueven entre Ciudad del Este y Foz de Iguazú ni tampoco a casi 10.000 vendedores ambulantes que también recibían reales como moneda corriente y cuya actividad, ayer, era prácticamente nula.
La cadena de televisión norteamericana CNN destacó la crisis que afecta la triple frontera por la caída del real y los efectos en este emporio de negocios informales, donde hasta hace muy poco circulaba un enorme volumen de divisas, que luego se giraba al exterior por medio de transacciones electrónicas entre bancos de la zona y otros ubicados preferentemente en islas del Caribe.
Si se suman las pérdidas oficialmente reconocidas por autoridades del Paraguay, con las que sufrieron muchos cambistas que operan en el mercado negro, las cifras podrían superar los 20 millones de dólares entre el jueves y viernes de la última semana.
Antes de desatarse la crisis brasileña, el real se cotizaba en Ciudad del Este a 1,23 por cada dólar, pero en pocos horas trepó a 1,45 y el viernes llegó a 1,70, hasta que las agencias decidieron bajar su cortina.
Algo parecido ocurrió en Puerto Iguazú, Misiones, donde ayer era difícil comprar un dólar
Impacto comercial
Las consecuencias de la devaluación del real empeoraron la deteriorada situación por la que atraviesan el comercio y la población de Ciudad del Este.
Casi con seguridad, la caída de ventas obligará a muchos comercios a cerrar, con la consecuente pérdida de fuentes de trabajo y agravamiento de la situación social, que podría desembocar en un aumento de la delincuencia en la capital del departamento paraguayo de Alto Paraná, estiman los observadores.
Según la opinión de algunos analistas de Asunción, casi la mitad de los locales registrados, aproximadamente siete mil, se halla en serios problemas financieros por falta de capital de giro.
Además, los tradicionales compradores del Brasil dejaron de llegar a Ciudad del Este y 20.000 "sacoleiros" -encargados de pasar todo tipo de mercadería por el puente que une al Paraguay con el Brasil- no saben qué hacer.
De hecho, pasaron a engrosar la ya extensa lista de desocupados con la que carga el país vecino.





