
La competencia china amenaza a la capital de los balones de fútbol
SIALKOT, Pakistán—Esta es una ciudad levantada por el balón de fútbol, un centro manufacturero mundial en un país sediento de capital extranjero y sumido en la violencia terrorista.
Nike Inc., el proveedor oficial de balones de la Liga Premier inglesa, fabrica los suyos aquí. También lo hace la empresa danesa Select Sport A/S, que los vende a la liga de Dinamarca y a clubes a lo largo de Europa. La ciudad exporta 30 millones de pelotas al año, o aproximadamente 70% de la producción mundial de balones de fútbol cosidos a mano y cerca de 40% del total del mercado.
La Copa Mundial de Sudáfrica es la más reciente victoria de Sialkot. La alemana Adidas Group, que posee la licencia de la FIFA para vender el balón oficial del Mundial, ha contratado a una empresa de esta ciudad para producir el suministro total de réplicas cosidas a mano y para el mercado masivo de la pelota oficial "Jabulani".
Los balones cosidos a mano de Sialkot enfrentan la competencia de los fabricados y pegados a máquina en China. De hecho, las pelotas que serán utilizadas en los partidos del Mundial, anteriormente hechas a mano en Sialkot, están siendo producidas en China a máquina.
Un balón de fútbol producido en Sialkot tiene 32 paneles cosidos a mano, mientras que la Jabulani china que será de hecho usada en el Mundial tiene ocho piezas selladas térmicamente. La pelota oficial para los partidos cuesta unos US$150 (en EE.UU.), mientras que la réplica cosida a mano puede venderse a sólo US$25.
Sialkot se convirtió en un centro de costura de balones de fútbol cuando era una colonia británica. En los años 70, los fabricantes europeos de pelotas de fútbol, incluido Adidas, trasladaron su producción a esta ciudad para evitar los crecientes costos de mano de obra en el Reino Unido.
Los trabajadores de la ciudad, que cosen los balones en aldeas polvorientas rodeadas de cultivos de trigo, produjeron sus primeras pelotas mundialeras para la Copa del Mundo de España 82. Adidas contrató a la empresa local Forward Group para hacer las réplicas del balón Jabulani. La compañía espera fabricar seis millones este año, 40% más que en 2009.
Sin embargo, aun con el contrato de Adidas, Forward Group tiene grandes desafíos por delante. Tiene que operar sus propios generadores de electricidad debido a cortes de luz diarios en todo el país. Las calles de Sialkot, en el este de Pakistán cerca de la frontera con India, están llenas de baches. Y los ejecutivos de empresas deportivas extranjeras son renuentes a visitar el lugar debido a la amenaza del terrorismo.
Adidas tomó la decisión de cambiar a balones sellados térmicamente para los partidos del Mundial de 2006 en Alemania. El objetivo era hacer que las pelotas se comportaran de forma más consistente cuando los jugadores las patearan. En los balones cosidos a mano, las costuras inevitablemente producen puntos muertos.
Inicialmente, Adidas fabricó los balones sin costuras en Tailandia pero para el Mundial de 2010 trasladó su producción a China. En los últimos años, China también se ha encargado de producir la mayoría de las pelotas promocionales para el Mundial, un mercado lucrativo de cerca de 40 millones de pequeños balones estampados con los logotipos de los patrocinadores, indica Khurram Anwar Khawaja, un fabricante y ex presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Sialkot.
Sialkot también ha perdido una gran parte del mercado masivo de balones de fútbol de precios medianos ante China, que empezó a producir pelotas cosidas a máquina y más baratas hace una década. Forward Group y otros fabricantes de balones de Sialkot están decididos a defender su terreno.
Las empresas han reducido costos automatizando muchas partes de la producción. Empresarios locales se unieron para construir un aeropuerto internacional en 2008 luego de que el gobierno no lo hiciera. Ahora, los fabricantes planean establecer un centro de investigación para desarrollar su propia versión de la tecnología de sellado térmico.
Hace dos años, Adidas compartió su tecnología con Forward Group, que ha estado produciendo pequeñas cantidades de balones sellados térmicamente. Hace poco, la empresa pakistaní logró que Adidas le diera permiso para usar la tecnología en la fabricación de pelotas para la final de la Liga de Campeones de la UEFA en mayo.





