
La debacle del grupo RB, reflejo del autopartismo
Llegó a tener nueve fábricas y ahora sólo posee participación en cuatro; acusan a Siderar por el precio de la chapa.
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La explosión de la industria automotriz en la Argentina a mediados de la década del 90 alimentó la creación de un monstruo industrial autopartista, el grupo RB, iniciales de Roberto Baccanelli.
La semana última, dos técnicos de la Comisión Nacional de Comercio Exterior viajaron a Córdoba a revisar los números de la última fábrica que el grupo posee totalmente, aunque se está negociando la venta de parte del capital al grupo español Gestamp y al francés Solac.
El grupo RB llegó a facturar 213 millones de dólares en 1997, y en 1999 esa cifra se redujo un 46% hasta los 115 millones de dólares. Las causas: la debacle de la industria automotriz y, según Baccanelli, el alto precio de la chapa que provee Siderar, la empresa de la Organización Techint, holding del que se alejó Baccanelli.
Ferrosider, la planta transformadora de acero que produce los laterales del Renault Megane, Kangoo, el Fiat Siena, Duna y Uno, y piezas interiores de esos modelos, es parte en la investigación por dumping que Siderar inició a la usina de acero brasileña Usiminas por la importación de planchas de acero laminadas en frío.
El argumento de Ferrosider, que se provee tanto de Usiminas como de Siderar, es que no puede aplicarse una barrera a la importación desde Brasil "porque no se trata de que Usiminas importa un producto de igual calidad que el de Siderar a menor precio del que vende en Brasil. Ocurre que las planchas de Siderar no son de la calidad que nos exigen las automotrices".
Este cronista pudo ver cómo en la planta de Ferrosider en Córdoba se debió parar la línea de producción -a minutos de haber comenzado el estampado del lateral del Megane con chapa de Siderar- porque la materia prima no resistía el golpe de la prensa y en lugar de quedar lisa salía rugosa. Es lo que en la jerga se denomina "piel de naranja".
Ahogo
"No entiendo cuál es el negocio de Siderar, porque está aplastando a todos los autopartistas con sus precios, que somos sus clientes. Además, Siderar exporta a precios mucho menores que los del mercado interno, pero como no provoca daño en el mercado internacional por su bajo volumen, nadie lo denuncia. Pero ellos hacen lo mismo que denuncian de Usiminas", dijo una fuente de la empresa.
El grupo RB comenzó a perder fuerza justo después de la inversión de 60 millones de dólares en la planta de Ferrosider dentro del parque industrial de Fiat. Antes trabajaban 300 personas en la planta, ahora son 167, y se trabaja con el 36% de la capacidad instalada.
"Es difícil batallar con quien es tu proveedor, pero estamos ahogados", explica Baccanelli, que dijo estar contento con la nueva dirección de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes porque "representa fielmente los intereses del sector. Yo tengo 73 años, y mi vida hecha, pero ¿qué ocurre con toda la gente que dejamos en la calle?".





