
La empresa de telecomunicaciones lleva tres años en el país y tuvo que aprender a vivir bajo el signo de la crisis
Su red creció consistentemente en todo el territorio, aumentó su dotación de personal y prevé lanzar nuevos servicios
1 minuto de lectura'
Nextel, empresa de telecomunicaciones móviles de origen norteamericano, transita su cuarto año en la Argentina. Comenzó sus operaciones en enero de 1998 bajo el signo de la recesión, y a pesar de las condiciones económicas del país mantiene sus inversiones y su planta de personal.
La compañía se dedica exclusivamente al nicho de empresas y profesionales, donde comenzó a ofrecer un servicio que no existía en el país: una combinación de radio de dos vías, celular, pager y transmisión de datos.
En mayo, se convirtió en la excepción a la regla recesiva al anunciar un desembolso de 60 millones de dólares para mejorar la red inalámbrica que armó el año pasado. El máximo ejecutivo de Nextel Argentina es José Felipe, un cubano que dejó la isla a los 11 años para nunca más volver, viajó por todo el mundo y recaló en la Argentina. En diálogo con LA NACION, habló de los planes de la compañía, fue crítico con el Gobierno y abandonó por una vez el consistente perfil bajo que mantiene su firma.
-¿Cómo hacen para competir en un momento económico tan difícil?
-Nosotros llegamos reduciendo costos y ayudando a las empresas a reducir sus costos de la manera más efectiva, no sólo en comunicación sino también los costos totales. Así se encuentra la forma de encarar procesos de manera diferente. Ahora hemos lanzado el servicio de conexión directa total, en el que la misma empresa puede comunicarse por radio no sólo hacia adentro sino con otras empresas. Todo eso suma para dar un servicio integral que sea más económico. En estos tiempos duros creo que tenemos una oportunidad mayor.
-¿Qué pasa con sus proyecciones para este año en este contexto económico?
-En estos tiempos examinamos nuestras proyecciones casi todas las semanas, miramos lo que está pasando, pero estamos cumpliendo con todo el plan de inversiones y de negocios que teníamos. Este año tenemos una inversión de 60 millones de dólares, y el acumulado desde que empezamos en la Argentina sobrepasa los 600 millones de dólares.
-¿Cómo están las cosas ahora dentro del mercado corporativo, cuando ya se han empezado a consolidar varios jugadores?
-Nosotros hemos crecido debido a la bondad de nuestro producto, que agrupa cuatro en uno. Nuestro negocio es el mercado corporativo casi en exclusiva y son aplicaciones de negocio a negocio. Continuamos en el mismo ritmo del plan, continuamos creciendo, los minutos crecen, los clientes crecen, todo está creciendo.
-¿Cuál es su participación del mercado?
-En el mercado siempre seremos un jugador de nicho; hoy superamos los 175.000 suscriptores, pero el mercado tiene servicios pospagos y prepagos, así que no puedo decir el porcentaje de participación.
-¿Y su facturación?
-No la podemos decir; no me lo dejan decir.
-¿Y la evolución de su facturación año contra año?
-Tampoco. El nivel de facturación ha crecido pero no estamos en libertad de decirlo.
-¿Las proyecciones para este año son de crecimiento?
-Sí, son de crecimiento.
-¿Será un porcentaje de dos dígitos, de un dígito?
-(Ríe) No puedo decirle.
-¿Debieron reestructurar sus precios ante la mayor competencia?
-Tenemos los mismos precios desde hace un tiempo. Por ejemplo, una tarifa plana de 49 pesos por un radio ilimitado y por un premium de 10 pesos pueden tener packs de minutos de telefonía. Esas tarifas se mantienen desde hace tiempo y estamos prontos a lanzar un nuevo paquete de planes que incluyen larga distancia con precios bastante económicos. Todo para clientes corporativos móviles. Serán tarifas nuevas muy atractivas para gente que usa también larga distancia.
-¿Mantendrán a todo su personal?
-Sí, lo hemos aumentado este año. El año pasado teníamos unas 570 personas, y ahora son 700. Para el resto del año podríamos crecer moderadamente en el sector de atención al cliente.
-En el mercado se dice que ustedes se movieron muy lentamente al principio. ¿Está de acuerdo?
-El plan de negocios desde el principio fue muy metódico, no considero que hayamos ido despacio. Desde que empezamos hemos tenido el mismo desarrollo que en los Estados Unidos, que fue nuestro primer mercado. La red es propia, nosotros construimos siempre y eso lleva tiempo.
-¿Piensan comenzar a operar en otros países de América latina?
-Estamos estudiando nuevas aperturas, pero no tenemos nada para anunciar ahora.
-¿Desde su casa matriz les han pedido que saquen el pie del acelerador con las inversiones?
-Hasta ahora no, el plan de inversión que empezamos el año pasado continúa. Hay una preocupación, como en todas partes del mundo, por dos cosas: una es hacia dónde va la economía Argentina y la otra que quizás sea más importante, es la interferencia de los impuestos, que continúan con un crecimiento alarmante.
-¿Cree que debería reducirse la carga impositiva?
-Hoy en día, para algunos de nuestros clientes más de la mitad de la factura está formada por impuestos, es un estado insostenible. Por otro lado, vemos que cada vez que se necesitan recursos se acude a los mismos sectores, y no creo que el sector aguante mucho más, no sólo nosotros sino el sector en general.
-¿Cómo es esa carga en otros países de la región?
-Hay países en los que se ubica en menos del 30%, en otros en el 40%, aquí ya estamos excediendo el 50% en diferentes impuestos. Y lo que más nos preocupa es que también aparecen los municipios tratando de poner otros impuestos en áreas que son reguladas por el gobierno nacional. El uso del aire, de la construcción, cualquier cosa, se vuelve inviable.
-¿Esta superposición de tributos le parece un problema político o roza la inseguridad jurídica?
-Creo que roza la inseguridad jurídica en este momento.
-¿En qué porción de sus negocios los afecta?
-Es distinto porque cada municipio viene con su propuesta. Y la demora de las inversiones ha sido en parte por esto. Para construir nos están pidiendo un porcentaje tan alto de lo que cuesta la construcción que a veces no vale la pena. En lugar de ayudar al país para que haya más inversiones estamos retrasándolas porque no podemos.
-¿Demoraron alguna en particular?
-Sí. Nuestro plan de inversión contemplaba un 33% de aumento en la red completa, son muchas obras, algunas se han podido mover y otras están demoradas. Pero preferiría no hacer comentarios sobre eso porque estamos tratando de trabajar en eso, de destrabarlo.





