
La era de los madurescentes, jóvenes pero con mucha experiencia
Se trata de un término que define a aquellos que aprenden de las nuevas generaciones, pero que también les transmiten sus conocimientos
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"¡Calma! ¡Calma!", pediría un imaginario conductor desde el estrado, ante una multitud aturdida y alarmada. "¡Esto ya ha sucedido muchas veces." Un breve carraspeo y continúa. "Pasó ente los griegos y los romanos, los medievales y los renacentistas, los clásicos y los románticos, los labradores y los industriales. Los cambios son todos muy inquietantes. La diferencia está en que esta vez nos toca a nosotros, y nos parece que es el fin del mundo."
En este marco surge un nuevo término, la madurescencia (o middlescence, en inglés), apuntado por primera vez en 2006 en un artículo de Harvard Business Review, donde describía a un segmento nuevo de la población laboralmente activa: "Quemados. Aburridos. El 60% de los trabajadores de entre 35 y 54 años se sienten descontentos con su trabajo y están valorando el buscar uno nuevo y diferente en un lugar interesante".
Han pasado nueve años y la situación, en vez de mejorar, se ha hecho más evidente. Quienes pertenecen a aquella franja etaria, hoy como ayer, tienen expectativas de desarrollo personal y profesional que no se percibían en otras épocas.
Estar en la mitad, como lo definiría el término en inglés, no significa hoy iniciar un descenso, sino renovar expectativas. Una descripción más detallada de la madurescencia la brinda Alberto Lindner en su blog: "El madurescente desde el punto de vista tecnológico le tocó vivir en dos mundos y en la transición. Aprendió a escribir en una máquina de teclas, con rodillo y papel, pero también le tocó aprender a programar en Basic para entender las nuevas computadoras portátiles de los años 80.
"Desde el año 97 tuvo que aprender el nuevo lenguaje de las computadoras que se comunican entre sí, hasta llegar a nuestros días, con la inteligencia artificial, la Web 2.0, las comunidades virtuales de prácticas-aprendizaje y hasta los blogs, wikis y redes sociales.
"Los madurescentes son, asimismo, profesores de los jóvenes actuales que nacieron en la revolución de la información y la comunicación, y como inmigrantes digitales han aprendido a comunicarse como si siempre hubieran convivido con esa tecnología; al menos la han asumido como reto."
Y agrega: "A los madurescentes, además, les ha tocado un reto único en la historia de la humanidad: la de ser maestros y discípulos simultáneamente de los jóvenes cuyas competencias digitales y virtuales son innatas. Les ha tocado adaptarse para ser un inmigrante digital. Ya la generación que estamos preparando será digital enseñando a digitales. La tercera ola habrá llegado completamente y se verán sus consecuencias.
Los madurescentes estaremos entonces para acompañarlos en el proceso que ellos liderarán". En otras palabras y generalizando, hay una historia de vida que los predispone al cambio y las adaptaciones, lo que los convierte en posibilidades valiosas para cualquier organización. Como recurso, si se lo prefiere llamar así, con los términos pragmáticos en uso.
Son, como lo vincula un trabajo presentado en el 48° Congreso Psicoanalítico, en Praga, como los héroes míticos, aquellos que retornan de experiencias profundas, tal como le sucedió a Ulises, con nuevas fuerzas y nuevas ideas. No es de difícil comprensión, viéndolo desde una perspectiva amplia, amortiguando los efectos del conflicto generacional que ha sido característica de la humanidad desde hace siglos.


