
La escasez, ¿es un invento o está por sobre todo?
Hace poco se afirmó que "los recursos disponibles en el mundo, fruto del trabajo intergeneracional de los pueblos y los dones de la creación, son más que suficientes para el desarrollo integral de todos los hombres y todo el hombre; el problema es otro, que consiste en que existe un sistema con otros objetivos". Más allá de quién lo dijo, plantea la siguiente cuestión: el principio de escasez, primera cuestión discutida en todos los cursos de introducción a la economía, ¿es un invento de cierta escuela económica, deriva de la perversión de algunos poderosos o tiene vigencia por encima de todo esto?
Al respecto entrevisté al economista inglés Lionel Charles Robbins (1898-1984), autor de una fantástica Historia del pensamiento económico, publicada de manera póstuma, basada en la grabación de un curso que dictó en la Escuela de Economía de Londres cuando tenía más de 80 años. Se inmortalizó en 1932, cuando el autor publicó otro texto: un ensayo sobre la naturaleza y significación de la ciencia económica.
-En el referido ensayo usted definió la esencia del problema económico en la existencia de recursos escasos, que tienen usos alternativos. ¿Qué quiere decir que los recursos son escasos?
-Que no hay de todo, para todos, gratis. Puede haber de todo para algunos, puede haber algo para todos, pero de todo para todos no hay. Éste es el denominado principio de escasez. A mí también me gustaría que no fuera cierto, pero los deseos no siempre se convierten automáticamente en realidades.
-¿De dónde surgió la escasez?
-De la desobediencia de Adán y Eva, al mandato divino que posibilitaba hacer cualquier cosa en el Paraíso menos comer la manzana prohibida. Dios no tuvo más remedio que echarlos del Paraíso, disponiendo que ganaran el pan con el sudor de su frente. Sonará simpático decir que en la antigüedad no había economistas ni problemas económicos, pero no es cierto. Primero fueron los problemas económicos y luego los economistas, de la misma manera que primero fueron las enfermedades y luego los médicos.
-La escasez es permanente, pero no es una constante.
-Efectivamente, vía la acumulación de factores productivos y el cambio tecnológico, lo que hasta ayer parecía que no era factible, ahora puede que lo sea. Pero también los gustos van cambiando. Con algunos minutos de trabajo diario hoy podemos generar los bienes que estaban a disposición de los seres humanos cuando Jesús vivía en la tierra; pero tenemos que trabajar mucho más porque parecería que la vida no tiene sentido sin celular, plasma o viajes al exterior.
-¿Todos los problemas derivan de la escasez?
-No, algunos son consecuencia de la distribución de la riqueza y los ingresos, otros de las trabas a la actividad económica que generan los gobiernos, los monopolios o las mafias, etc. Pero del hecho de que no todos los problemas sean consecuencia de la escasez no se deduce que ningún problema deriva de la escasez. Aun en un mundo competitivo, que contara con gobiernos honestos y competentes, no habría de todo, para todos, gratis. Esto será lamentable, pero no lo inventó ninguna escuela económica ni poderosos mal nacidos.
-Usted publicó su ensayo en 1932, el peor año de la Gran Crisis de la década de 1930, de manera que en ese momento los recursos no eran escasos.
-Me ocupé de un tema atemporal, no estaba haciendo un análisis coyuntural, de manera que el momento en que lo publiqué no tiene importancia. ¿Cómo estaría funcionando la "mano invisible" en 1776, cuando Adam Smith publicó La riqueza de las naciones? Pero tampoco nos vayamos del otro lado.
-Esto último ¿qué quiere decir?
-En 1936, el economista inglés John Maynard Keynes publicó La teoría general, que con el tiempo resultó claro que no tiene nada de general. La esencia de su mensaje, que el capitalismo maduro tiene problemas de demanda agregada, cuya solución pasa por un Estado que aumenta su gasto hasta que los privados recuperen la confianza y vuelvan a gastar, tuvo sentido en un momento particular. Sólo una superficial lectura de Keynes lleva a pensar que como situación general los recursos sobran.
-Don Lionel, muchas gracias.






