
La estrategia horizontal
Pocas empresas la utilizan, pero es necesaria para coordinar negocios
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Hay dos aspectos fundamentales en la estrategia corporativa para los distintos tipos de empresas diversificadas, es decir compañias con distintas unidades de negocios que suelen focalizarse en mercados diferentes. El primero es la selección de los sectores industriales en los que debe competir la empresa diversificada. El segundo aspecto es cómo deben ser coordinadas las estrategias de las unidades de negocios de la compañía. Cómo serán tratados ambos aspectos debe ser manejado por la ventaja competitiva, es decir, cómo la corporación puede contribuir a la ventaja competitiva de las unidades de negocios.
Las unidades de negocios incurren inevitablemente en costos como partes de la empresa diversificada, tanto generales como potencialmente, a través de restricciones impuestas por las políticas empresariales. A menos que la corporación pueda hacer una contribución superior a la ventaja competitiva de las unidades de negocios, la diversificación se convierte en un problema. De los dos aspectos fundamentales en la estrategia empresarial, las compañías diversificadas han puesto mucha más atención en el primer aspecto que en el segundo. Mientras se presta mucha atención a la selección de nuevos sectores industriales, esta selección ha sido con mucha frecuencia basada en formas tenues de relaciones. Sin embargo, hay una creciente necesidad de hacerlo también para entrar en nuevos sectores industriales en los que las contribuciones a la ventaja competitiva dentro de la corporación sean claras. La presencia de competidores en puntos múltiples y con diferentes patrones de interrelaciones también dicta que una empresa debe explotar las interrelaciones disponibles para mantener su posición relativa.
La estrategia horizontal coordina las metas y estrategias de las unidades de negocios relacionadas. Abarca tanto las unidades de negocios existentes como la selección de nuevos sectores industriales a los cuales entrar basándose en las interrelaciones con los grupos ya establecidos. La estrategia horizontal puede y debe existir en el nivel de grupo, sector o corporación. Sin embargo, las empresas tienen, en general, una estrategia horizontal demasiado formal, sin importar qué tan profundamente formulan sus estrategias para las unidades de negocios individuales.
Competencia
Una estrategia horizontal explícita debe estar en el centro de la estrategia de grupo, sector o corporación. Un nuevo patrón de competencia está emergiendo en muchos sectores industriales, impulsado por fuertes tendencias. La competencia estará entre las celdas de las unidades de negocios relacionadas más que en las unidades de negocios individuales. Las estrategias coordinadas de las unidades de negocios y la diversificación relacionada con nuevos sectores industriales profundizarán y aumentarán las interrelaciones.
No puede dejarse implícita la estrategia horizontal o permitirse que emerja desde el fondo de las unidades de negocios. Las empresas sin una estrategia horizontal explícita tendrán dificultades en resistir las fuertes presiones que siempre existen para minar el desempeño empresarial al optimizar el de las unidades de negocios individuales.
Aunque la estrategia horizontal todavía casi nunca se da, cada vez se hace más evidente y necesario lograr que exista y que funciona.
El autor es profesor de la Escuela de Negocios de Harvard y estará en Buenos Aires en el próximo Expomanagment, que se realizará del 27 al 29 de octubre





