
La mediación judicial impone un nuevo escenario para el seguro
Juicios: la nueva legislación que entrará en vigencia el 1 de abril permitirá abrir diálogo entre las partes que se encuentren en un problema civil o comercial.
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La obligación de las partes en conflicto de ir a una mediación antes de entablar un juicio, significó un cambio de escenario para las compañías aseguradoras.
Como lo dispuso la legislación, a partir de abril último, cuando existe un problema del ámbito civil o comercial, las partes de la relación afectada deben sentarse a dialogar frente a un mediador, que intentará que haya un acuerdo.
Con 114.000 juicios actualmente en trámite, el mercado asegurador observa las ventajas pero también advierte sobre algunos inconvenientes que el nuevo régimen trajo para el desarrollo de su actividad.
Según datos de la Asociación Argentina de Compañías de Seguros, entre el 30 y el 40 por ciento de los casos encuentra su resolución en la etapa de la mediación.
Pero, a partir de ese dato, no puede deducirse que la reducción en la cantidad de nuevos juicios responda a iguales porcentajes.
Los operadores coinciden en señalar que la simplificación de trámites que representa la mediación hace que se lleven a esa instancia casos que no se hubieran elevado a juicio en la forma tradicional.
"El sistema ejerce un nuevo medio de presión. Sobre todo en los casos que no implican grandes montos, notamos que la cantidad ha ido en aumento", reconoció Liliana Martínez, del área de asuntos legales del Grupo Juncal.
Además, los viejos problemas del sector no dejan de aportar su influencia: algunos argumentan que a veces es más conveniente "perder" en una mediación, cediendo posiciones, antes de ir a un juicio en el que los montos pedidos serán demasiado altos por la falta de límites a la responsabilidad civil y por el beneficio de litigar sin gastos, una ventaja que se utiliza ampliamente. Claro que está la otra cara de esta realidad, algo que tampoco se deja de reconocer: hay compañías que prefieren alargar los tiempos y llevar el caso a juicio porque no tienen la capacidad de hacer frente al pago correspondiente.
Ventajas
Pese a los ajustes que algunos creen necesarios para garantizar un sano funcionamiento del régimen, son varias las ventajas que presenta el régimen. Una de las más claras es la que se refiere a los tiempos de resolución de las causas.
Según Martínez, cuando se trata de siniestros de automotores sin daños personales, la causa suele encuentra su solución en la segunda audiencia. "Si hay lesiones, se tarda algo más, y el proceso más extenso, al menos por lo que vemos en nuestra compañía, es cuando el caso se refiere a mala praxis".
Para Susana Levín, de la compañía Omega, las pretensiones de los que reclaman, en el contexto de una mediación, se acercan más a la realidad que los montos reclamados cuando se entabla un juicio.
"Es difícil estimar los ahorros con los que nos podemos favorecer -afirmó Ricardo Magdalena, gerente de la sucursal porteña de San Cristóbal-. Pero puedo poner un ejemplo: en un caso en el que la demanda iba a ser de $ 1.000.000, logramos arreglar el tema en $ 16.000".
Reservas más razonables
En este plano, lograr un acuerdo significa también un alivio para las compañías en cuanto a las previsiones, que deben hacerse sobre el monto reclamado por el demandante.
Otro ahorro que adquieren algunas aseguradoras es el del costo que representa contratar abogados de estudios particulares. En la mediación, se trabaja generalmente con profesionales que están dentro de las empresas aseguradoras.
Levín agrega que los costos bajan por la eliminación de la tasa de justicia (que depende del monto demandado), y de los peritos, ya que las inspecciones se hacen en forma directa. Se espera que la eficacia de la mediación vaya en aumento.
Pero, para que la consolidación del régimen signifique un verdadero cambio en la estructura del mercado, los operadores insisten en que serán necesarios otros cambios que, desde hace bastante tiempo, afectan el escenario. Y más aún, para evitar que el nuevo sistema se arraigue con sus propias trampas y sea la raíz de un nuevo vicio para el mercado.
Reclaman por limites a los litigios
Entre los reclamos que realizan los empresarios del seguro en forma insistente ante las autoridades, se encuentra el de poner límites al beneficio de litigar sin cargo.
Por esta figura, se ofrece a los demandantes la posibilidad de iniciar un juicio sin pagar la tasa de justicia. Esta característica deriva también en demandas de muy altos montos, ya que esa tasa se calcula como un porcentaje sobre la cifra reclamada.
El beneficio representa también un medio de presión que puede ejercer el demandante para obtener ventajas durante un proceso de mediación. Las compañías saben que, aunque les toque las de ganar en la instancia judicial, los costos superarán a los montos que podrían pagar por la transacción, mientras que para el que demanda no habrá costo alguno.
Un estudio elaborado por Control Siniestral, una entidad que reúne a unas 20 compañías aseguradoras, sobre un total de 240 casos, arrojó como resultado que el 70 por ciento de los juicios se inició en uso del beneficio de litigar sin gastos.
Además, las conclusiones indican que la relación entre el monto finalmente pagado, una vez resuelto el caso, es muy baja: sólo del 17,6 por ciento Según las denuncias de los operadores, esta realidad favorece el accionar de organizaciones de abogados que se presentan con pretensiones por demás sobrevaluadas, y que terminan por beneficiarse a sí mismos y entorpecer los acuerdos.





