
La nueva cara del Galicia
En mercados cada vez más dinámicos y competitivos, la necesidad de diferenciarse de los restantes actores es mayúscula y exige prestar una constante atención a la identidad y la comunicación. En este concepto general se inscribe el nuevo sistema identificador del Banco Galicia, expresado a través de modificaciones de distinto calibre introducidas en el nombre, las representaciones tipográficas y simbólicas, y el código cromático.
Desde hace unas semanas, estos cambios están a la vista en los nuevos frentes de las filiales del banco, proyectados para una mejor integración con el paisaje urbano, y para atender mejor a los clientes, que dispondrán de más espacio interno. La renovación visual no se limita al diseño, puesto que se extiende también a los elementos empleados, en los que se destacan letreros luminosos con letras acrílicas corpóreas sobre telas vinílicas impresas.
El nombre registra una modificación significativa, la supresión de la preposición "de" que coincide con una espontánea iniciativa del público, que suele referirse al banco, familiarmente, como "el Galicia". Pero hay más. "En su origen, el "de" expresaba una procedencia o pertenencia propias de un banco de colectividad, hoy convertido en la primera institución de la banca privada del país", explica Luis Ibarra García, gerente del Departamento de Imagen y Comunicación.
La tipografía se presenta ahora en una nueva versión inclinada que le confiere mayor dinamismo visual, y el isotipo conserva el signo emblemático de la Cruz de Santiago, pero con un diseño más estilizado y dotado de colores y matices que producen un efecto de relieve.
La impresión general que dejan los frentes es de una mayor luminosidad y transparencia. No obstante, el cambio facial del Galicia es tan sólo la punta más visible de un iceberg que, centrado en el cliente y su mejor atención, eclipsa la mayor parte del trabajo realizado juntamente con la consultora en imagen y comunicación CIAC International, fundada por el español Joan Costa.
Diagnóstico
La relación con la consultora comenzó en rigor hace dos años, encuadrada en una permanente preocupación por el servicio y espoleada por "el fuerte crecimiento de los negocios, la diversificación de los canales de distribución, el avance de los sistemas electrónicos y la expansión regional". El banco encargó al CIAC un diagnóstico de su identidad, y un proyecto de imagen y comunicación que respondiera fielmente al desafío de "mostrar el banco de hoy respetando al mismo tiempo su trayectoria y carácter institucional, producto de una continuidad de casi cien años y tres generaciones de banqueros", añade Ibarra García.
El paciente proceso fue gestionado, del lado del Galicia, por un equipo interdisciplinario en el cual Eduardo Arrobas, director ejecutivo de Banca de Individuos, asumió el rol de "sponsor interno", e integrado por Eduardo Abad, Ana Ferrero, Juan Sarquis, Ibarra García y Pablo López Herrera, este último como coordinador de la implementación, entre otros. En sucesivas etapas fueron estudiadas, además de la identidad, la comunicación, tanto externa como interna, y los principales atributos de la imagen, sometida, a su vez, a varias investigaciones.
"Nuestra firma tiene una amplia experiencia internacional y específica en el campo de la identidad, la comunicación corporativa y la gestión de la imagen -puntualiza Javier Ruiz, director general de CIAC International, firma que acaba de abrir una filial en la Argentina-. Llevamos realizados más de trescientos programas en varios países."
En la Argentina, donde la firma es conocida por los trabajos de Joan Costa, su mentor y uno de los mayores especialistas europeos, tuvo como interlocutora a una organización que dedica mucho esfuerzo al cuidado de su imagen. Más de una vez su presidente, Eduardo Escasany, se refirió públicamente a la importancia decisiva que tienen, para una entidad bancaria, su nombre y prestigio. En 1985, el Galicia hizo punta entre las empresas argentinas que comenzaron a practicar la comunicación integrada.
En el campo específico del diseño, en 1977 la Cruz de Santiago fue objeto de su primera actualización, realizada por Guillermo González Ruiz; quince años después, el mismo estudio profesional convirtió en paréntesis el círculo que envolvía el clásico símbolo. El proceso fue mostrado en un anuncio que enlazaba los tres primeros isotipos del Galicia, puestos al servicio del slogan "Beneficios. Ayer, hoy y siempre".
Finalmente, en 1996 comenzó el actual proceso, integral, del cual el resultado más evidente es la renovación de la identificación corporativa, pero que esencialmente conduce, en palabras de Escasany, a "construir un nuevo sistema de relación, de alta calidad, con nuestros clientes".






