¿La redistribución reactiva la economía?

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9 de enero de 2020  

A Juan le encanta comer alfajores, Pedro prefiere leer libros. El Estado redistribuye ingresos gravando a Pedro para subsidiar a Juan. ¿Qué pasará con la demanda de alfajores? Aumentará. Pero antes de afirmar que la redistribución de los ingresos "estimula el consumo", hay que contestar el siguiente interrogante: ¿qué va a ocurrir, como consecuencia de la referida política, con la demanda de libros?

El ejemplo ilustra lo que se denomina falacia de composición, que consiste en tomar lo que ocurre en un caso individual y multiplicarlo por el número de habitantes de un país para calcular el impacto que determinada medida tiene sobre el PBI. No hay que ser un genio para advertir que si un impuesto a los cines vuelca parte de la demanda hacia los teatros, el PBI del rubro "entretenimientos" no se modifica.

Un argumento más atendible, a favor del impacto reactivante de las políticas redistributivas en su versión extrema dice que los pobres consumen, mientras que los ricos ahorran; por lo cual quitarles ingresos a los ricos, para ponerlos en manos de los pobres, aumenta el consumo agregado. En la misma línea, y llevados por el entusiasmo, algunos colegas afirman que el aumento del consumo agregado a su vez promoverá la inversión privada, potenciando todavía más la reactivación de la economía.

La cuestión es a dónde se canaliza el ahorro y por qué. Si el ahorro se transformara en inversión productiva, la redistribución de los ingresos no aumentaría el PBI, por la misma razón de que no lo hace, cuando le quita ingresos a Pedro para dárselos a Juan.

Pero, ¿qué ocurre cuando el ahorro implica atesoramiento en dólares? En este caso podría ocurrir que, para pagar el impuesto redistributivo, Pedro no dejaría de comprar libros sino que vendería rectángulos de papel de color verde. Pero siguiendo con el razonamiento, ¿cómo modificaría su comportamiento quien comprara los dólares?

Existen muy buenas razones microeconómicas por las cuales los argentinos atesoramos dólares. El gobierno que pretenda que dichos recursos se movilicen internamente lo que tiene que hacer es bajarles los costos, y los miedos, a los tenedores de activos en el exterior.

La actual política económica no es solo redistributiva, también va en auxilio financiero de algunas provincias y vuelve a descapitalizar al Banco Central, obligándolo a tomar bonos del Tesoro contra entrega de reservas. ¿Por qué cabría esperar una reactivación a raíz de todo esto?

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