La renuncia de Pandit toma por sorpresa a Citigroup y al mercado

David Enrich
Suzanne Kapner
Gregory Zuckerman
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17 de octubre de 2012  

Vikram Pandit, quien fue designado presidente ejecutivo de Citigroup Inc. en la víspera de la crisis financiera de 2008 y lo encabezó durante un tormentoso período de cinco años que incluyó un rescate del gobierno de US$45.000 millones, renunció abruptamente el martes.

Pandit, de 55 años, tuvo discrepancias con la junta directiva relacionadas tanto con la estrategia como con el desempeño de la entidad, indicaron fuentes cercanas. Citigroup, el tercer banco estadounidense por activos, nombró a Mike Corbat, de 52 años, como sucesor de Pandit.

La salida de Pandit se produjo después de que una serie de traspiés cometidos este año por el banco dejaron a algunos direc-tores con la impresión de que la empresa no estaba siendo gestionada de la mejor manera y de que la junta no estaba siendo bien informada, dijeron las fuentes. Las acciones de Citi cayeron 89% bajo la gestión de Pandit y el banco se vio afectado este año por una rebelión de los accionistas por las remuneraciones de los ejecutivos, el rechazo de la Reserva Federal de un plan de recompra de acciones y por una rebaja contable de US$2.900 millones relacionada a una empresa conjunta de valores con Morgan Stanley.

De todos modos, la partida de Pandit tomó por sorpresa a los empleados de Citigroup, incluyendo la cúpula ejecutiva. Pandit había dejado en claro a su equipo y a los directores su intención de permanecer en la presidencia ejecutiva durante varios años más, hasta que se consolidara una reestructuración centrada en las extensas operaciones internacionales del banco. "Hay un shock", dijo un ejecutivo de Citigroup en Nueva York. "Incluso los de más alta jerarquía se vieron sorprendidos".

Un experimentado banquero de Citigroup en Asia expresó que los ejecutivos en Asia, una de las regiones de más rápido creci-miento para Citigroup, se vieron muy sorprendidos por la noticia, en parte porque esperaban que un plan de sucesión bien orquestado estuviera en marcha antes de que Pandit renunciara.

"Respetamos la decisión de Vikram", dijo Michael O’Neill, presidente de la junta directiva de Citigroup. "Desde su nombramiento al comienzo de la crisis financiera hasta el momento actual, Vikram ha reestructurado y recapitalizado la compañía, fortalecido nuestra franquicia mundial y reorientado el negocio", añadió.

"Cuando llegué, el trabajo consistía en reconstruir la compañía, restaurar la confianza, reconstruir el capital", manifestó Pandit en una entrevista el martes con The Wall Street Journal. Añadió que se hizo cargo en un momento de crisis y que tomó las decisiones correctas, actuó con rapidez y puso a la compañía "en la senda correcta". Pandit dijo que no quería perpetuarse en la presidencia ejecutiva y que nadie lo obligó a renunciar. "Fue mi decisión", aseveró.

Bajo la conducción de Pandit, Citigroup pagó la ayuda gubernamental recibida en 2008 y 2009 y vendió miles de millones de dólares en activos no deseados.

La empresa volvió a la rentabilidad en 2010 y las ganancias del año pasado superaron los US$11.000 millones, luego de sufrir fuertes pérdidas durante la crisis financiera.

Las acciones de Citigroup subieron 1,3% el martes para cerrar en US$37,14 en la Bolsa de Valores de Nueva York.

Los cambios en la cúpula ejecutiva generan interrogantes acerca de si el imperio financiero de Citigroup será reducido o desmantelado, algo a lo que Pandit se oponía. Citigroup es el modelo de un banco moderno, con presencia en todas las áreas de crédito, corretaje de valores y depósitos.

La salida de Pandit también marca el fin de una era y deja en pie a sólo dos de los ejecutivos a cargo de los principales bancos de EE.UU. que afrontaron la crisis financiera de 2008: James Dimon de J.P. Morgan Chase y Lloyd Blankfein de Goldman Sachs.

La fricción entre Pandit y algunos miembros de la junta "se ha gestado desde hace un tiempo", declaró una persona familiarizada con Citigroup. "Siempre ha habido diferencias", añadió.

En general chocaban sobre las prioridades estratégicas, la asignación de recursos, la selección de directores, la cooperación con los reguladores y los paquetes salariales de los ejecutivos, señaló la fuente.

Corbat, el nuevo presidente ejecutivo de Citigroup, dijo a un grupo de analistas que planea concentrar su atención en dos áreas que los inversionistas siguen con mucha atención: la venta de activos de CitiHoldings, la filial creada durante la crisis fi-nanciera para desprenderse de los activos considerados prescindibles, y un control más estricto de los gastos. "Estamos convencidos de que la estrategia que tenemos es la adecuada", señaló.

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