La revancha de los introvertidos: cinco estrategias para vencer el miedo a hablar en público

Los tímidos también tienen sus puntos fuertes
Los tímidos también tienen sus puntos fuertes
Aprovechar los puntos fuertes, aprender a manejar la ansiedad y pedir ayuda son fundamentales para un cambio de mentalidad
Fast Company
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18 de enero de 2020  

Cuando una persona está en una misión para convertir sus grandes ideas en realidad, pero también es un introvertido que prefiere escuchar antes que hablar, puede ser difícil hacer llegar el mensaje. Es la lucha eterna de los introvertidos audaces, gente callada que tiene algo que decir.

Lo más importante que hay que entender es que ser introvertido no significa que una persona esté condenado. En realidad, lo que hicieron es pedirle que juegue a las damas cuando lo que tiene es piezas de ajedrez. Es el mismo tablero pero un juego diferente. Los introvertidos tienen puntos fuertes únicos y poderosos. Cuando usan esos puntos fuertes en vez de tratar de canjearlos por las piezas de damas de otro, se prepara para tener éxito en sus propios términos.

A continuación, unas estrategias para ayudar a los introvertidos a tener un mejor desempeño en público.

1 Aproveche los puntos fuertes

La cultura occidental está gobernada por un ideal extrovertido. Muchos introvertidos creen que para avanzar tienen que convertirse en extrovertidos. Esta visión no sólo es estrecha, sino también ingenua. Para sacar lo mejor de sí, los introvertidos deben aprovechar sus propios puntos fuertes en vez de permitir que se atrofien.

Es clave comprender que no se trata de capacidades. Los puntos fuertes propios y las capacidades no son la misma cosa. La curiosidad es un punto fuerte; crear un sitio en la red es una capacidad. El liderazgo es un punto fuerte; la oratoria en público es una capacidad.

Se deben mirar las características de una persona que demuestran el contenido de su carácter en acción a lo largo del tiempo.

Una posibilidad es empezar por hacer una lista. Se debe pensar en lo último que se hizo de lo que está orgulloso y descubrir los puntos fuertes que fueron la base de su éxito. ¿Fue perseverancia o inteligencia social? Luego hay que analizar el último gran desafío al que se sobrepuso y encontrar el oro que hay allí también. ¿Se aprovechó la creatividad o la humor? Haga esto todo el tiempo que lo necesite para encontrar un patrón de puntos fuertes recurrentes.

Esta lista de puntos fuertes le dará algo a lo que podrá recurrir cada vez que enfrente desafíos.

2 Aproveche el poder de la pasión

Una foto de un hombre que lleva una remera en la que se lee "introvertido pero dispuesto a hablar de plantas" está apareciendo en las redes sociales. Es una imagen graciosa pero también poderosa porque cada introvertido tiene su propia versión de esta afirmación. Una podría ser "introvertido pero dispuesto a hablar de introvertidos."

En los momentos en que siente presión, hay que concentrarse en lo que diría su remera. Pregúntese que es lo que lo entusiasma del mensaje que tiene para dar. ¿Por qué importa que llegue su idea? ¿Quién se verá afectado por ella?.

Una posibilidad es imaginar que está hablando con una de estas personas, no un auditorio de rostros sin nombres, sino una persona que necesita oír lo que usted tiene para decir.

3 Aprenda a usar la ansiedad

Hay evidencias de que reprimir la ansiedad es un modo ineficaz de manejarla. En cambio trabajar para transformar la ansiedad en entusiasmo puede rendir resultados extraordinarios. Una opción es el libro Originals de Adam Brant.

En el libro, Grant explica muy bien el procedimiento para reconvertir la ansiedad. Nuestros sistemas se vuelven locos cuando tratamos de reprimir una emoción poderosa. Es más fácil y más efectivo transformar una emoción fuerte en otra. Aprovechar la energía de la ansiedad le permite canalizarla para dar vida a otras ideas. En definitiva, se trata de apretar el acelerador en vez de los frenos.

4 Pida ayuda

Este punto puede ser difícil para los introvertidos por diversas razones. Puede ser por falta de disposición a ceder su control total sobre el resultado. O puede estar actuando bajo el síndrome del impostor o el perfeccionismo vulgar. Sea lo que sea, es fundamental agregar un poco de compasión. Si no tiene todas las respuestas o suficientes recursos mentales como para dedicar a un proyecto por cuenta propia, está bien. Lo que no está bien es permitir a su crítico interior generar narrativas respecto de que no se está esforzando lo suficiente.

Si una persona no siente que puede con el discurso que le encargaron pida a alguien que sea su copresentador. Mejor aún si puede convertirlo en una mesa redonda. A los introvertidos les encanta escuchar y apoyarse en las ideas de otros. Muchos también tienen un gran don de sintetizar información y generar avances y perspectivas que cambian el paradigma. Use sus puntos fuertes. Juegue al ajedrez, no las damas.

5 Sepa que no se va a morir

Que lo vean no lo va a matar. Volviendo al ejemplo de un discurso, ¿qué es lo peor que puede pasar? Se para y su discurso se convierte en una bomba y de algún modo logra ofender no sólo a todas las personas en el auditorio sino todas las personas en su campo. Tiene que dejar de trabajar porque nadie lo quiere contratar y pierde su casa y se encuentra sin un centavo y sin ningún recurso, solo y al borde de la muerte.

Ahora es hora de preguntarse: ¿es verdad? Por supuesto que no. El resultado de un fracaso no se acercaría siquiera al peor escenario posible. Entonces realmente, ¿qué puede perder? Salvo por los sueños y quizás un poquito de orgullo, no demasiado.

Los introvertidos en un mundo de extrovertidos representan una fuente desaprovechada de ideas e innovación.

Cuando aprenden a defender sus ideas, sus puntos fuertes y sus valores, todos se benefician. Hay que tomarse el tiempo para practicar estrategias para ser visto y ver lo que sucede. Pueden llegar a sorprenderse.

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