La tecnología avanzó desde la agenda electrónica al teléfono celular inteligente
La compañía Palm busca crecer con sus productos en América latina junto con las operadoras telefónicas
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Si bien hubo varios inventos antes de la agenda electrónica de Palm, esa marca logró imponerse como producto genérico. Lo que fue concebido como la evolución de la agenda de papel se convirtió en un elemento que hoy cumple varias funciones: agenda electrónica, memoria para guardar archivos, fotografías y música, y hasta un nuevo equipo que suma un teléfono celular.
Palm, que empezó en 1996 con el lanzamiento de la Pilot, lleva vendidas casi 30 millones de unidades. Anualmente factura unos 1200 millones de dólares; América latina representa entre el 7 y el 9% de las ventas. Sus productos, que han sumado funciones, capacidad de conexión y memoria, hoy afrontan la competencia de los teléfonos celulares, y hasta la de los reproductores de música en formato digital, como el iPod de Apple.
En el nivel mundial el principal competidor es Ipaq, la computadora de mano de Hewlett Packard, en tanto que en América latina Sony Ericsson es el número 2 en la región, con el P910, un teléfono inteligente que funciona como teléfono y agenda.
La oferta de Palm comprende tres líneas de productos: computadoras de mano con las marcas Zire y Tungsten (menos de 100 dólares y alrededor de 200, en promedio, respectivamente) y los teléfonos inteligentes Treo, cuyo precio depende de la operadora de telefonía.
La tercera es una nueva categoría, llamada "gerente móvil", que es básicamente una computadora de mano con mucha más memoria que las versiones anteriores de agendas (tiene 4 Gb) y con una pantalla de altísima definición que cuesta la friolera de 499 dólares y que los técnicos de Palm ven como la evolución de las notebooks (puede almacenar documentos de Word Excel y PowerPoint, dos horas de video, 1000 fotos y hasta 300 canciones).
Para la brasileña Valeria Cole, flamante directora de Palm para América latina, y con una impresionante cantidad de títulos bajo el brazo, como una maestría en negocios (MBA), una licenciatura en ciencia y estudios en idiomas y lingüística, "siempre hay que ser un poco paranoico con la competencia. Pero nosotros no competimos con los fabricantes de celulares. Palm piensa un poco más allá, desarrollamos productos pensando en todo lo que sea movilidad y lo que la gente y los ejecutivos necesitan llevar encima".
-Sony anunció a principios de este año que va a dejar de fabricar agendas electrónicas, ya que ese negocio se vio afectado por los nuevos celulares con múltiples funciones, como agenda, cámara de fotos, etc. ¿Ustedes no creen que las agendas de Palm van a ser reemplazadas por teléfonos cada vez más refinados?
-No, nosotros no lo vemos así. No todo el mundo quiere tener un teléfono con agenda, cámara de fotos, reproductor de música, etc. Nosotros no pensamos en el Treo como la evolución final, es una línea de productos más que tenemos para ofrecer.
Nosotros no vamos a competir con Nokia ni con Ericsson ni con Sony, nuestro negocio no es fabricar teléfonos, sino equipos con funciones que permitan la movilidad.
-Pero aspiran a que las operadoras celulares vendan el Treo. ¿Cuáles son las operadores de telefonía que están haciendo las mayores inversiones en este tipo de equipos?
-En los próximos dos años la estrategia de las empresas celulares va a cambiar. Van a concentrarse en buscar clientes de valor agregado y no baratos. Y la pelea entre América Móvil y Telefónica en la región va a obligarlas a diferenciarse en los servicios que provean.
América Móvil (que en la Argentina compró CTI) es el más agresivo en la inversión de productos, aunque no está consolidado todavía en toda la operación regional. Lo que hacen las operadoras celulares es aprovechar los nuevos equipos con más funciones para promocionar sus nuevas redes de GSM.
-¿No tienen miedo de que, por una cuestión de volumen, el operador celular se incline más por los equipos de Sony, Motorola o Nokia?
-No, porque eso también pasaría en los Estados Unidos y no está pasando. Los carriers tienen que ofrecer el producto más solido desde el punto de vista operativo. Si el teléfono no es fácil de usar, los clientes no utilizan los servicios del carrier. Y a los carriers tampoco les gusta que toda su estrategia dependa de una sola marca.
Lo que sí vemos por parte de algunos operadores es falta visión del negocio de los datos. Tienen la misma estrategia comercial, las mismas comisiones para alguien que vende un celular de 50 que uno de 500 dólares y eso no ayuda a diferenciar el producto.
-¿Cómo se preparan para la llegada del dispositivo de BlackBerry (un equipo que permite recibir el correo electrónico en forma inmediata)? Es más peligroso para ustedes que cualquier otro PDA, o smartphone: en Brasil ya entró y en Estados Unidos ha sido un boom de ventas.
-Ellos solamente venden por medio de operadores; por ejemplo, no venden en negocios, y en este momento no tienen soporte en la región. Además, ellos dependen de que la empresa contrate el servidor para que el cliente tenga acceso a su correo electrónico.
Claro que nosotros seguiremos trabajando fuertemente en productos y ofertas que nos permitan mantener esta posición en el nivel global y también en la región, dificultándoles la entrada en nuestros mercados.





