
La venta de Banespa agita el mercado bancario en Brasil
El gobierno espera recaudar 3400 millones por el 30% de la entidad paulista
1 minuto de lectura'
SAN PABLO.- El Banco Itaú, Bradesco, el Unibanco y el Santander serán las únicas cuatro instituciones que disputarán pasado mañana la compra del Banco del Estado de San Pablo. La posibilidad de que el Banespa termine resultando demasiado caro, debido a la enorme inversión que precisará una vez adquirido, hizo desistir al resto de los bancos privados que estaba en carrera.
El camino hacia la privatización del Banespa quedó liberado ayer, cuando el Supremo Tribunal Federal revocó la decisión de un juez de San Pablo que impedía la venta.
El Banespa es el mayor banco estatal no federal brasileño. Incluyendo a los privados, es la sexta institución financiera del país y será el segundo mayor banco estatal por ser privatizado en América latina, detrás apenas del Bancomer (México).
Su venta definirá de un solo golpe la permanencia por mucho tiempo más del Bradesco como banco líder, la llegada del Itaú al primer escalón del podio o el arribo del Unibanco como un competidor mucho más fuerte para el Itaú y el Bradesco.
El CitiBank, el HSBC, el BBVA y el BankBoston, que estaban interesados y habían comprado pliegos de la licitación, desistieron de participar. Lo que se pondrá en venta el lunes es el 30% del patrimonio del banco, que representa el 66,6% de las acciones con derecho a voto. El precio mínimo es de US$ 930 millones, aunque las voces más optimistas del Gobierno aseguran que como mínimo se terminará pagando 3400 millones por ese 30% en venta -el resto de las acciones está en manos de los empleados y atomizadas en la Bolsa-. El Banespa posee US$ 20.700 millones en activos y una cartera de créditos por US$ 2200 millones.
Una venta compleja
Las razones para la desistencia de los bancos extranjeros son muchas, pero según dijo a La Nación un analista que investiga el negocio para uno de los cuatro bancos que quedan en carrera, la principal razón es una sola: a pesar de sus 2,9 millones de clientes y sus 578 sucursales, el banco puede ser un pésimo negocio.
Según el analista, quien compre el banco "demorará mucho tiempo para saber si hizo un buen negocio". Son varias las razones: el Banespa está tecnológicamente muy atrasado y precisará más de US$ 1000 millones para actualizarse; necesitará despedir empleados y realizar un recambio (turn-over) de personal, porque sus 19.700 trabajadores ganan en promedio 18% más que el promedio del mercado; el banco tiene una deuda con la caja de jubilaciones de un tamaño gigantesco, pero cuya dimensión exacta nadie conoce; el sindicato del Banespa es de los más activos y poderosos del Brasil.
Según la fuente consultada, los bancos que desistieron de participar hicieron la siguiente cuenta: lo máximo que es aceptable pagar por un cliente del Banespa -por su nivel de ingresos- son 1500 dólares, porque es lo que ese cliente puede generar de lucro en diez años. Si eso se multiplica por los casi tres millones de clientes, la cifra da 4500 millones. El problema es que el gasto para comprar el Banespa y hacerlo competitivo puede ser mucho mayor.
"Entonces, la conclusión a la que se llega -explicó la fuente-, es que sólo puede ser negocio comprar el banco si se lo integra a un banco mayor y se lo logra sinergizar". Por eso el Itaú y el Bradesco son los candidatos más seguros para comprarlo.
Algunas concesiones
Para contrarrestar los aspectos negativos del Banespa, el Gobierno adornó la venta con algunas concesiones: quien lo compre podrá quedarse con la ganancia de este año, de aproximadamente US$ 350 millones, y también tendrá cautivos durante siete años a todos los empleados estatales que tienen cuenta en el banco para cobrar su salario.
Aun así, los aspectos negativos pesaron más para los bancos extranjeros. El Citi, que era un candidato firme a la compra por tener una presencia insignificante en Brasil, desistió porque consideró que el retorno sería muy bajo. La misma excusa puso el BankBoston. El español BBVA, que había perdido terreno frente al Santander en Brasil, y por eso era un candidato fuerte, desistió alegando razones estratégicas: acaba de comprar el Bancomer en México, está planeando una fusión con un rival en Europa y considera más rentable crecer en Brasil conquistando clientes que comprándolos a través del Banespa.
El HSBC alegó estar muy concentrado en otros proyectos en Europa. El Santander sólo quedó en la disputa tras varias reuniones y pedidos del Banco Central brasileño, que consideraba un fracaso una privatización con apenas tres candidatos. Aún así, Arminio Fraga dijo sentirse "un poquito decepcionado" por la desistencia de los demás bancos extranjeros.
1
2Por primera vez: la Argentina exportó harina de soja certificada a Vietnam
3Avanza Brasil: la Argentina está al borde de perder el liderazgo mundial en un producto que genera casi US$10.000 millones
4Revés para un intendente K: la Justicia declaró nula una tasa por “servicios esenciales” impuesta al campo


