Lacoste amplía su producción para poder importar más
Prevé fabricar 50% más de camisas y expandir sus exportaciones
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SAN JUAN.– Pasó con el calzado, pasó con los celulares, pasa con las camisas. Las trabas que existen para importar artículos de consumo empujaron a Lacoste a ampliar su producción en la Argentina, con el objetivo de reforzar sus exportaciones y así evitar sufrir inesperados frenos en el ingreso de otro tipo de mercancías. La firma Vesuvio, que tiene la licencia de esa marca francesa para todo el Mercosur y Chile, inauguró formalmente ayer una nueva planta en Pocito, a 15 kilómetros de esta capital, en la que planea fabricar en 2012 más de un millón de camisas, casi un 50% más que la producción estimada para este año.
Vesuvio es propiedad en un 50% de Lacoste Francia y el resto se lo reparten el empresario Rodolfo Gotlib (su presidente) y el grupo Exxel. Ya tenían una unidad productiva en esta provincia, pero decidieron cerrarla y abrir una más grande, con una inversión de $ 4 millones. La cifra es apenas el 0,8% de la facturación esperada para 2011, pero el verdadero costo pasa por el hecho de que producir en la Argentina es más caro que importar.
"Se resigna algo de rentabilidad, por eso producimos aquellos productos que requieren escala, y por eso si ponemos otra planta va a ser para producir algo con escala", dijo Gotlib a LA NACION. El grupo estaría analizando montar otra planta para confeccionar chombas con el tradicional logo del cocodrilo. ¿Por qué, entonces, deciden producir aquí? "Somos pragmáticos y sabemos que en el modelo planteado hoy va a haber posibilidad de importar siempre y cuando exportes. Esto ya lo sentíamos desde antes de que empiecen con las negociaciones del 1 por 1", respondió.
La política de obligar a las empresas a tener superávit comercial tuvo en la industria automotriz su capítulo más risueño, con marcas de vehículos de alta gama que aparecen vendiendo desde maní hasta alimento balanceado, pero también reconoce antecedentes en juguetes o en la decisión de las grandes marcas de calzado, como Nike y Adidas, de producir parte en la Argentina.
Contenedores retenidos
En el caso de Lacoste, tuvo hace un tiempo algunos contenedores parados por las licencias no automáticas, pero el tema se solucionó cuando los representantes de Vesuvio se reunieron con las autoridades y les explicaron sus planes de producción, inversión y exportación. "No voy a decir que las licencias son el 100% de las razones por las que decidimos invertir, pero sí que empujaron mucho", dijo Gotlib. Hoy sólo sufren atrasos en la Aduana "por causas burocráticas". Desde el año pasado exportan más de lo que importan.
La planta sanjuanina es, junto con instalaciones en China y Perú, una de las tres unidades productivas que Lacoste tiene fuera de Francia. Junto con otros productos Lacoste que encargan a talleres tercerizados, se presentan como el primer exportador de indumentaria de la Argentina. Pero uno de los principales objetivos de la inversión es abastecer en particular la creciente demanda brasileña. Se entiende: la clásica chomba del cocodrilo se vende allí a unos US$ 133, casi un 80% más que en nuestro país. En el último año, los productos Lacoste en la Argentina aumentaron "entre 16 y 17%, por debajo de la inflación", lo que ayuda a posicionar la marca en el segmento "lujo accesible". Las camisas fabricadas aquí, a un costo de producción de unos $ 100, se venden en los comercios a casi $ 420.
Con todo, la facturación de Lacoste en la Argentina no deja de expandirse: esperan para este año llegar a los $ 486 millones, 51% más que hace un año y casi 600% más que hace cinco.




