Lanzan las tarjetas prepagas para comprar sin efectivo
Requieren un depósito previo en un banco por parte del usuario del sistema
1 minuto de lectura'

Después de las tarjetas de crédito y de débito, los consumidores tendrán que acostumbrarse al uso de un nuevo instrumento de pago. Se trata de las tarjetas de compra prepagas que, al igual que los plásticos que venden las telefónicas, trabajan con el sistema de pago previo.
Detrás del nuevo método de compras se encuentran Argencard, la empresa que desarrolló el sistema en la Argentina, y Mastercard, que ya viene trabajando con este tipo de tarjetas en los Estados Unidos, Europa y algunos países de América latina, como Brasil y México, al igual que lo hace VISA.
A grandes rasgos, la prepaga funciona en forma similar a las tarjetas de crédito y débito, aunque con la única diferencia de que requiere de un depósito previo por parte del usuario del plástico.
En Argencard señalan que las nuevas tarjetas permiten utilizaciones múltiples que trascienden al tradicional del débito. "Sus usos posibles van desde una tarjeta corporativa, que sirve para controlar los gastos de los empleados en un viaje, hasta un reemplazo de los cheques de viajeros para las vacaciones", expresó Diego Juárez, gerente de Marketing y Desarrollo de Argencard.
De padres a hijos
También se mencionan como otros usos posibles la entrega de padres a hijos para controlar sus gastos o su utilización como tarjeta de regalo. "En los Estados Unidos, este tipo de plásticos ya logró posicionarse como el cuarto regalo más vendido, detrás de la ropa, discos y juguetes, porque funciona como una tarjeta de compra que es aceptada en cualquier comercio adherido sin importar el producto", señaló Gonzalo Carriquiri, director de Marketing de Mastercard Internacional. En todos los casos, las nuevas tarjetas serán comercializadas al público por los bancos, que serán los únicos emisores de los plásticos, como ya sucede con las tarjetas de crédito y débito.
Las tarjetas serán recargables y podrán ser utilizadas en todos los comercios que hoy operan con Mastercard o Maestro (la tarjeta de débito de Master), tanto en la Argentina como en el exterior.
Para recargarlas, los clientes podrán optar entre ir a un banco y activarla en un cajero automático o hacer un llamado telefónico a la central de Master, en el caso de que se trate de un plástico vinculado con una tarjeta de crédito. En todos los casos las compras gozarán del mismo beneficio de la devolución parcial del IVA que hoy tienen las tarjetas de débito.
El costo de operar con este sistema lo determinará cada uno de los bancos emisores y las posibilidades que se barajan son un cargo fijo mensual por la tenencia de la tarjeta o el pago de un porcentaje en cada carga.
Sin riesgo crediticio
El objetivo que se pusieron en Master es colocar en el mercado medio millón de plásticos en el plazo de un año y que el nuevo esquema de pago mueva cerca de $ 120 millones anuales. "Estamos seguros de que con el nuevo sistema no vamos a canibalizar los pagos en tarjeta de crédito y débito y que le vamos a ganar clientes al efectivo", dice Carriquiri.
En la empresa esperan que el nuevo producto también les sirva a sus propios clientes, los bancos, para captar porciones del mercado que por el momento están fuera del negocio. "Para los bancos se trata de un producto de riesgo cero, ya que no ofrece ningún tipo de financiamiento y además les sirve para captar potenciales clientes, entre las franjas de público que no se encuentran bancarizados", señaló Juárez.




