
Las cadenas de empanadas buscan nuevos mercados
Abren locales en el interior y en países de la región
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Después de copar Buenos Aires, las cadenas de negocios de venta de empanadas quieren continuar su expansión en el interior del país y en el exterior. La búsqueda de nuevos mercados es encabezada por las dos cadenas líderes del rubro: El Noble Repulgue -fue la pionera en llevar sus empanadas al interior- y Sólo Empanadas, que acaba de debutar en el mercado internacional con la apertura del primer local en Quito, Ecuador.
En la actualidad, entre las grandes cadenas ya suman cerca de 200 sucursales en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires y mueven $ 40 millones anuales. "En Capital quedan muy pocas ubicaciones, aunque todavía hay oportunidades en el segundo cordón del Gran Buenos Aires", explica Alejandro Correa Mesones, socio y director comercial de Sólo Empanadas. La empresa, que comenzó a operar hace cinco años y hoy cuenta con 50 sucursales, se convirtió en la primera cadena en cruzar la frontera.
Hace unas semanas abrió una sucursal en Quito y en menos de un mes sumará la segunda mediante el sistema de franquicias. Sus planes de expansión internacional no se terminan en Ecuador. La intención de la empresa es comenzar a exportar sus productos a Estados Undios, España y México, y antes de fin de año abrir los primeros locales en Uruguay y en Brasil.
Al menos en una primera etapa, la empresa abastecerá desde su planta de Chacarita a las sucursales en Ecuador, aunque no descarta para más adelante instalar una planta de elaboración propia en el exterior.
"Para poner una fábrica necesitamos una masa crítica de por lo menos diez locales", explica Correa Mesones.
En forma paralela a los proyectos internacionales, Sólo Empanadas también busca crecer en el interior del país, apuntando inicialmente a las ciudades de Rosario y Córdoba y a la costa atlántica.
La apuesta por el interior ya la inició El Noble Repulgue. La cadena controlada por el grupo Sava -los dueños de las bebidas Gancia y Pronto y las pizzas Sibarita- hoy cuenta con una decena de sucursales distribuidas en algunas plazas como Mar del Plata, Junín, Rosario y Venado Tuerto, y en las próximos semanas llegará a Córdoba y Santa Fe.
Amenaza latente
La búsqueda de los nuevos destinos llega en un momento en que la plaza porteña está cerca del del punto de saturación, a pesar de que se siguen sumando nuevos jugadores al mercado, como Empanatta o Las Empanadas de la Abuela. "La amenaza siempre latente en este negocio es que se trate de una moda similar al fenómeno de las canchas de paddle, que en su momento explotaron y de las cuales sobrevivieron muy pocas. En este sentido, esperamos que en un momento se produzca una limpieza, pero igual el concepto de la empanada va a sobrevivir porque se trata de un costumbre gastronómica argentina", sostiene Correa Mesones.
Debido a su baja barrera de entradas -el costo de una franquicia de uno de estos locales se inicia en 36.000 pesos y puede llegar, según la cadena, a los 100.000 pesos- la apertura de locales de empanadas se convirtió en una de las alternativas de inversión más buscadas por los emprendedores.
"Hoy se vive un verdadero boom del negocio. Desde que comenzamos a operar hace cutros meses ya abrimos quince locales mediante el sistema de franquicias, y para fin de año esperamos contar con más de 30 locales", explica Tomás Pando, director de compañía de Empanadas, la empresa dueña de la cadena Empanatta.






