Las farmacias porteñas vuelven a vender golosinas y otros productos
El gobierno de Macri asumió la competencia para la habilitación y control de los locales en la ciudad; así, quedaron sin efecto las restricciones fijadas por la Nación
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Golosinas y otros alimentos, libros, discos, pilas y varios productos más comenzaron a volver ayer a las góndolas de muchas farmacias de la ciudad de Buenos Aires . La venta de esos bienes en los locales del sector había quedado prohibida desde el martes de la semana pasada, cuando entró en vigencia una resolución del Ministerio de Salud de la Nación, que fijaba restricciones a la actividad comercial en los lugares de expendio de medicamentos.
¿Qué pasó finalmente? La semana pasada, el jefe de gobierno, Mauricio Macri, emitió un decreto (el número 98, que a su vez complementó el 41, del mes de enero) por el cual el gobierno local asume la responsabilidad en la habilitación y fiscalización de los locales del rubro farmacéutico. Ese decreto entró en vigencia ayer. Así, al perder la Nación su competencia en el área, y como la Ciudad no adhirió a la resolución 1632 del Ministerio nacional -algo que tampoco hicieron las demás jurisdicciones-, se vuelve a la situación existente antes del 11 de este mes, en cuanto a la posibilidad de vender productos en general.
Consultadas por la nacion, fuentes de los ministerios de Salud de la Ciudad y de la Nación explicaron que las normativas emitidas por el gobierno nacional se aplicaban en forma directa en la ciudad de Buenos Aires, mientras la jurisdicción no tenía formalmente asumida su responsabilidad en la materia. Ahora, esa situación cambia: de acuerdo con lo establecido en los nuevos decretos, será el gobierno porteño el encargado de habilitar y controlar los locales, y de fijar qué actividad pueden desarrollar.
En el ámbito del gobierno nacional, de todas formas, dijeron que el área jurídica de la cartera de Salud "está estudiando la normativa" emitida en el nivel local para determinar si hay conflicto de competencias.
El decreto 41 cita en sus considerandos un artículo de la Constitución porteña, que le otorga a la Ciudad una "función indelegable de autoridad sanitaria". Y describe que le toca regular, habilitar, fiscalizar y controlar "el circuito de producción, comercialización y consumo de productos alimenticios, medicamentos, tecnología médica, el ejercicio de las profesiones y la acreditación de los servicios de salud".
La resolución 1632 afectaba a cadenas como Farmacity, pero también a locales que, con la rentabilidad en baja que signó al sector en los últimos años, diversificaron su oferta. Fuentes de Farmacity dijeron ayer que la compañía "cumple con el marco regulatorio dispuesto en cada jurisdicción", y agregaron que el nuevo marco regulatorio de la Ciudad "no menciona restricciones" al surtido de productos. Ayer mismo volvían a las góndolas mercaderías que habían sido retiradas.
La nueva normativa se refiere explícitamente a la posibilidad de que una farmacia venda productos que no sean medicamentos o de higiene o estética personal (que sí seguían permitidos). Y señala que, en esos casos, el salón de ventas debe tener ciertas características para "que no interfieran con el normal funcionamiento de la farmacia". También se aclara que para los medicamentos debe haber un área de "despacho" al que se pueda tener acceso si el resto del salón estuviera cerrado. No se aclara si los remedios de venta libre deben estar detrás del mostrador (algo dispuesto tiempo atrás por normativa nacional), aunque fuentes del área dijeron que esos productos no volverían a ser expuestos en las góndolas, como ocurría antes.
La resolución 1632 había provocado una fuerte controversia. Mientras que Farmacity había recurrido a la Justicia para cuestionarla, la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) y la Federación Farmacéutica (Fefara), entre otras entidades, la habían apoyado. En contraposición a aquella adhesión, el presidente de la Fefara, Manuel Agotegaray, dijo ayer que el decreto de Macri "no sorprende", pero que sí es para lamentar y que "responde a fuertes intereses comerciales". Por su parte, el presidente de la Federación Argentina de Cámaras de Farmacias, Miguel Ángel Lombardo, consideró que la "exageración" en la diversidad de productos no es buena, aunque evitó manifestarse respecto del nuevo marco, por ser una cuestión que atañe sólo a una jurisdicción.






