Las lluvias afectan también a Formosa
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FORMOSA.- Las copiosas lluvias que desbordaron los ríos Bermejo y Pilcomayo provocaron daños y pérdidas que superan los $ 8 millones.
El fenómeno afectó más de un millón de hectáreas en los departamentos de Ramón Lista, Matacos, Bermejo, Patiño y Pirané.
En el centro-oeste de la provincia, tanto los cultivos cuanto el ganado bovino y caprino sufren las consecuencias del excedente hídrico que actualmente muestran los cursos de agua.
Allí están inundados los bajos y las medias lomas, se observa el encharcamiento de campos agrícolas, la saturación del perfil de suelos, el anegamiento de las praderas y la pérdida de cultivos por enmalezamiento, y los caminos están cortados o presentan un grave deterioro. Todo esto impide continuar con las labores culturales y también con las de cosecha.
En el sector sudeste -sobre todo en El Colorado, Villa Dos Trece y Bañaderos, en el departamento de Pirané Sur-, la principal actividad agropecuaria castigada por las aguas es la agricultura.
Ganadería y agricultura
Yendo a las cifras, se estiman en 4.024.000 pesos las pérdidas en materia ganadera, al considerarse que habrá 10.000 terneros menos, 30.000 terneros y novillitos afectados seriamente por venta apremiada, pérdidas de kilogramos en 26.000 novillos, retrasos en la terminación en 12.000 novillos, 10.000 novillos terminados pero con problemas de precio y 30.000 vacas terminadas (50 por ciento de invernada y el resto, gordas) también con problemas de precio.
Respecto del área agrícola, de las 81.246 hectáreas cultivadas en las zonas de emergencia están afectadas 32.498, es decir, el 40 por ciento, con pérdidas que ascienden a 2.437.180 pesos.
En el sector forestal
La estimación del daño económico en el sector forestal maderero incluye 23.400 toneladas por 1.404.000 pesos, a un valor de 60 pesos por tonelada.
Aquí se aprecian las graves dificultades para el aprovechamientio de los bosques naturales ubicados en las zonas afectadas.
Ello se debe al anegamiento de las superficies boscosas, a los cortes transitorios y permanentes de caminos secundarios y terciarios, a la destrucción de picadas y al anegamiento de playas de acopio.
Se determinó una disminución promedio del 20 por ciento en la capacidad de extracción de la madera en rollo de los montes.





