Las petroleras piden aumentos en naftas

También analizan alzas para el gasoil; serían de entre el 3 y el 5%
Francisco Olivera
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28 de abril de 2004  

A los desvelos oficiales por solucionar los problemas energéticos se suma ahora una cuestión postergada desde hace casi un año y medio: las empresas petroleras intentarán, en los próximos días, aplicar aumentos en las naftas y el gasoil.

El alza que buscan es de entre el 3 y el 5%, pero el Gobierno ya anticipó que está dispuesto a intervenir para frenarla. La intención oficial es que los petroleros renueven el acuerdo entre privados que congela los precios, que vence pasado mañana. "Si lo que acuerdan no nos convence, vamos a intervenir", dijeron anoche a LA NACION en el Ministerio de Planificación.

En la Casa Rosada confían en que las empresas tendrán buena voluntad: creen que no hay demasiado margen para alzas y descuentan que por la cabeza de los petroleros no merodea, al menos por ahora, la idea de agregar mayores dificultades al escenario energético.

Fuentes del Poder Ejecutivo agregaron que sólo se habían hecho contactos telefónicos con las empresas y que probablemente la semana próxima empezarían las reuniones. Que el convenio venza pasado mañana no quiere decir, necesariamente, que haya que acordar antes de esa fecha. En la Casa Rosada esperan que se llegue a un entendimiento en las próximas semanas.

Ayer, durante un almuerzo del Club del Petróleo en el hotel Marriott Plaza, Oscar Vicente, director de Petrobras, asumió en público el reclamo empresarial: "Creemos que hay que mover el precio, pero en valores pequeños, entre un 3 y un 5 por ciento, más en el gasoil que en la nafta".

-¿Puede ocurrir que el Gobierno les pida un aporte y que los precios sigan congelados?

-Y... hace un año y cuatro meses que venimos así. No sé.

Las subas que proponen las empresas serán, como máximo, del 5%. Si esto se cumple, el litro de nafta súper costará dos pesos, y el de gasoil, casi 1,50 peso. Quien quiera cargar, por ejemplo, un tanque de 40 litros con nafta, en lugar de pagar 76 pesos gastará 80 con el nuevo cuadro tarifario.

Los petroleros se aprestan a renovar el convenio, pero la duda es en qué condiciones. Los productores (Repsol YPF, Pan American Energy, Tecpetrol y Petrobras) coinciden en que el precio mayorista fijado en ese acuerdo debería subir de 28,5 a 30 dólares para el barril de petróleo que les venden a los refinadores (Esso o Shell). Y ese incremento es el que se trasladaría a los consumidores.

Hasta el momento, la única certeza es que nadie piensa en liberar completamente los precios, porque eso significaría acompañar el alza en el crudo, algo imposible en un mercado de naftas que cae un 50% desde 1996 hasta hoy.

Lo que intenta el Gobierno es que el precio mayorista continúe en 28,5 dólares. Algo difícil de conseguir, porque el barril volvió a subir ayer un 1,38 por ciento y se ubicó en 37,48 dólares en el mercado de Texas, y la idea de los petroleros es acercarse, al menos en parte, al valor internacional. "Lo mejor sería un precio de 30 o 31 dólares para el acuerdo", dijo Vicente.

Esas intenciones encontraron ayer un aliado fuera del sector: Jorge Sobisch, gobernador de Neuquén, una de las provincias productoras, que cuestionó los precios del pacto entre privados. También invitado al almuerzo, Sobisch dijo que el convenio tenía que ser homologado por las provincias y no por el gobierno nacional, porque eran las primeras las dueñas del subsuelo, según la Constitución Nacional.

El gobernador les dijo a los petroleros: "El barril no vale 28,5 dólares. Si yo apruebo eso, mañana me denuncian por faltar a los deberes de funcionario público. Ese acuerdo va contra la Constitución. Podrán decir que tienen presiones, y lo podemos discutir. Pero lo concreto es que las empresas y el Gobierno violaron la Constitución en ese acuerdo".

¿Petrolera estatal?

La discusión por los precios energéticos fue el tema principal entre los ejecutivos. Pero tan sensible resulta a los oídos del Gobierno, de los consumidores y de las propias compañías, que la mayoría se excusó de hablar.

Sólo Vicente se animó, y fue cuando se le preguntó por las acusaciones del Gobierno sobre la falta de inversiones en la industria del gas. "La inversión es compatible con el precio que se tiene -dijo-. Si usted les dice a los chacareros que el trigo no será redituable, no van a sembrar trigo, van a sembrar soja. ¿Tan complicado es de entender? Es matemática simple. Lo mismo en exploración: para que haya inversión de riesgo, el premio tiene que ser grande, porque es grande la incertidumbre sobre encontrar o no hidrocarburos. Y aquí no ha habido ningún estímulo a la exploración".

-¿Qué le parece la idea del Gobierno de crear una petrolera estatal con Petrobras y Pdvsa para operar yacimientos off shore en el mar?

-¿Una petrolera estatal? Pero eso sería una cosa muy, muy grande... No conozco la iniciativa. No sé, hay que ver el interés que tienen en hacerlo. No digo que no sea posible, porque siempre lo es si hay alguna posibilidad de hacer negocios. A nosotros nadie nos consultó nada. Lo único que puedo decir es que en el mar todo es más caro: cualquier inversión no cuesta 50 millones de dólares sino, en algunos casos, hasta 1000 millones de dólares. Y explorar off shore allí insumiría, como mínimo, 15 años, y con el riesgo de no encontrar nada. Piense que en el mar se invirtieron ya 2000 millones de dólares y se encontró muy poco, en cuencas que son continuaciones de otras. Para lograrlo debería haber un acuerdo político entre los países. Al presidente Chávez lo he escuchado hablar de que había que tener empresas sanmartinianas, bolivarianas, pero no hay ningún acuerdo macro para hacerlo.

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