
Limitan las horas extras por decreto
Con el objetivo primordial de hacer descender el desempleo, el Gobierno las redujo tanto en el sector público como en el privado
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Preocupado por el desempleo, el Gobierno sacó una nueva carta de la manga:por medio de un decreto, dispuso limitar el máximo de horas extras que se podrán trabajar en un mes o en un año. Hasta ayer, un empleado público o privado tenía un tope de tres horas extras diarias, 48 semanales y 320 anuales. A partir de ahora, la cantidad máxima fijada para todos el país será 200 horas excedidas anuales, es decir, 30 por mes.
Así lo determina el decreto 484, publicado ayer en el Boletín Oficial, que lleva las firmas del vicepresidente a cargo de la presidencia, Carlos Alvarez; el jefe de Gabinete, Rodolfo Terragno, y el ministro de Salud, Héctor Lombardo.
Con la norma, que rige desde ayer, el Gobierno tiene en el horizonte dos objetivos: por un lado, evitar los excesos de la jornada laboral y combatir la sobreocupación; por el otro, intentar paliar, al menos en parte, el desempleo, que la última medición del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en octubre, llegó al 13, 8 % de la población en condiciones de trabajar.
Además, los resultados que algunos sondeos privados arrojaron en los últimos días coinciden con la tendencia alcista que mostraría la próxima medición del Indec, programada para el 20 de julio próximo. Se habla de una tasa de desocupación del 14,5 por ciento.
Hace una semana, consultado sobre los posibles datos de la desocupación en la Argentina, la respuesta del vicepresidente Carlos Alvarez sonó como un anticipo: "Sé que no son buenos y que no han mejorado -dijo-. Pero no tengo los números". Se calcula que en el país hay, entre subocupados y desempleados, unos cuatro millones de personas.
Por esta razón, la medida, dada a conocer justo tres semanas después de que se decidió una reducción de entre el 12 y el 15%para los salarios estatales, puede tener, acaso, alguna lectura política.
Las dos caras de la moneda
"El objetivo es atacar la sobreocupación existente en el país -dijo a La Nación el subsecretario de Relaciones Laborales, Enrique Espínola Vera-. Tenemos un tercio de trabajadores que superan las 49 horas extras semanales, y un 12% que excede las 61 horas".
-¿Esto no puede perjudicar a los trabajadores que, con las horas extras, alcanzan un sueldo que no recibirían con un horario normal?
-¿Por qué no lo vemos al revés? ¿Por qué no vemos, por ejemplo, que con esta medida podremos distribuir mejor un bien escaso como es el trabajo? No es bueno que la sobreocupación se transforme en algo habitual.
-Concretamente, habla de disminuir el desempleo...
-Exactamente. Esto no hace más que volver a la época anterior a la dictadura militar, cuando el máximo de horas extras era de 200. Lo que habría que preguntarse es por qué se extendieron a 320.
Exceso de tareas
Hasta esta medida, la jornada de trabajo podía prolongarse hasta tres horas diarias; la semanal, hasta 48 horas, y la anual, hasta 320.
"Los actuales indicadores sociales denotan la existencia de una importante cantidad de trabajadores que desarrollan tareas que exceden la jornada legal de trabajo, mientras que se advierte el predominio de formas precarizadas de empleo y un elevado índice de desocupación", dice el decreto, que consigna que está sustentado en "la Declaración Universal de los Derechos del Hombre (1948) y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales", que reconocen al trabajador el derecho al descanso, el tiempo libre y la limitación del horario laboral.





