
Los alimentos para mascotas ya mueven US$ 300 millones al año
En 2008 las ventas crecerán 10% por impulso del mercado interno y la exportación
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Jack es un ovejero alemán de 11 años y el único de los tres "hijos" de Norma y Benito que no se fue de casa. Come un alimento especial para perros de la tercera edad y todos los mediodías toma religiosamente su antioxidante. Desde que sus "hermanos" se fueron, se convirtió en el malcriado de la casa y acompaña a sus "padres" a donde vayan. Ellos gastan entre $ 200 y 500 por mes en alimentos, medicamentos y visitas al veterinario. "Este mes vamos a gastar más porque hay que operarlo -dicen-. Uno hace lo posible para que tenga una buena vejez, es un miembro más de la familia."
El caso de Norma y Benito ilustra una situación que se repite en millones de hogares argentinos, en los que las mascotas se convirtieron en hijos, hermanos y amigos entrañables. Y explica, en parte, el crecimiento del negocio de los alimentos balanceados, que moverá US$ 300 millones este año.
En la actualidad se estima que hay 9 millones de perros y 3,5 millones de gatos en la Argentina. El 30% de los dueños los alimenta con productos balanceados. Según la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal (Caena), las ventas de estos alimentos crecieron de US$ 141 millones a 208 millones en los últimos tres años. En 2007, subirán otro 10% y la tasa de crecimiento se mantendrá en 2008, impulsada por el consumo local y las exportaciones.
"Desde lo social, hay más gente sola o que vive más años y eligen una mascota. Además, hay menos tiempo para la cocina y las personas empiezan a reconocer las ventajas del balanceado. Es práctico, limpio y cubre todas las necesidad nutricionales", explica Guillermo Castro, miembro de Caena. "Por otro lado -agrega-, la economía crece y hay más recursos que se vuelcan al cuidado y a la compra de animales, especialmente, a los de raza."
Así es que hoy en las góndolas de supermercados, veterinarias y pet shops las variedades se cuentan por decenas y hay alimentos para animales diabéticos, obesos o con problemas renales, entre otros. "El margen para crecer aún es amplio, porque si todos compraran los alimentos se podría vender hasta tres veces más", dice Carlos Romano, gerente de división de Nestlé, que produce las marcas Dog Chow, Pro Plan, Purina y Dogui, entre otras. La situación es similar en otros mercados de la región, y la Argentina aparece como un proveedor "casi natural por la calidad de sus materias primas".
Según Caena, las exportaciones aumentaron de US$ 29 millones a 48 millones entre 2003 y 2006. "Vamos a ver una fuerte expansión en las ventas al exterior -anticipa Castro-. A la histórica Dogui se sumaron fábricas de empresas extranjeras y nacionales. Hoy, esas mismas fábricas están abriendo nuevos mercados y ganan más en el país."
Tal es el caso de Nestlé, que compró Dogui en 2000 y en 1995 instaló la planta de Purina. La compañía ya exporta el 30% de su producción a países de América latina y a Israel, Corea del Sur y Taiwan. Este año crecerá 25% en facturación y 12% en volumen. Invertirá US$ 2,5 millones este año para expandir la fábrica y 1 millón en generadores propios.
Balanceado y sofisticado
Procter & Gamble instaló su planta en 2002 para producir las marcas Eukanuba y Iams. Desde entonces, mantiene un sólido crecimiento anual por encima del mercado y este año cerrará con ventas por US$ 12 millones e invertirá 600.000 en la incorporación de tecnología.
Más del 70% del mercado es abastecido por grandes multinacionales, pero después de la crisis lograron consolidarse empresas argentinas como Molinos Chacabuco y Agro-Industrias Baires. Esta última comenzó a operar en 2001 con la marca Kongo y en los últimos dos años elevó un 45% su facturación. Actualmente, exporta a Chile, Uruguay, Perú, Sudáfrica y Venezuela y prepara su ingreso en los mercados europeo y norteamericano.
"Estamos encarando un programa de normalización de procesos para cumplir con las exigencias del exterior. Este año invertimos en un nuevo sistema de acopio y una procesadora de materias primas", detalla Omar Marini, presidente de Agro-Industrias Baires. En su visión, compartida por los competidores, el mercado seguirá creciendo e incorporará productos cada vez más sofisticados, con medicamentos incorporados.
Norma y Benito siguen mezclando el antioxidante de Jack con la comida. "Si aparece algún alimento que lo traiga lo vamos a comprar por que él es muy vivo: se come toda la comida y deja la pastilla que no le gusta en el plato", comentan.




