Los avisos vuelven a bailar con Julio Bocca
El ballet convocado para vender vitalidad y vida sana
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Con los jingles, los productos aprendieron a cantar y, a caballo de la radio, llegaron a todos los rincones del país. Para demostrar que también pueden bailar, las galletitas Ser eligieron al mejor de los maestros, Julio Bocca.
Protagonizan un comercial de gran belleza plástica y, aparentemente, una notable economía de recursos: en la pantalla asoman un cello, ejecutado por una mujer vestida con una sobria malla negra, Julio Bocca y la galletita, que lo acompaña como la mejor de las partenaires. Ocres y sepias se combinan en la pantalla, "generando una atmósfera renacentista", a juicio de los creativos de Young & Rubicam, la agencia.
Pero la impresión de simplicidad oculta una compleja realización que demandó más de quince días, tres invertidos en los estudios y el resto en un delicado proceso de posproducción, mediante el cual se insertó el producto en el anuncio. Bocca, en realidad, bailó solo, aunque preparando con sus gestos y movimientos la incorporación posterior del producto en los laboratorios digitales.
No es el primer aviso que filma Bocca; ya hizo otro para un yogur de la misma marca, que se filmó en la terraza del Sanatorio Güemes. Los memoriosos también recuerdan los que hizo con Eleonora Cassano hace unos años para el calzado Ecco y los colchones Simmons, y un testimonial que le encargó un banco, luego desaparecido, y que Bocca, dicen, prefiere olvidar.
Con imágenes tan elocuentes, las palabras pasaron a un segundo plano del comercial. Ser las emplea solamente para señalar que tiene un 50 por ciento menos de grasa y, sobre el cierre, que se trata de una nueva línea de galletitas.
Cassano, en otra compañía
Para Young & Rubicam, la razón por la cual se eligió a Bocca es que transmite de manera directa, y convincente, vitalidad y plenitud física. Atributos de la galletita muy buscados por un público de nivel, que cuida su cuerpo y lleva una vida sana.
Lo curioso es que mientras Bocca sacaba a bailar a la criatura de Bagley, su compañera de siempre, Eleonora Cassano, recibía como solista un homenaje en una pieza gráfica de la elegante campaña de American Express en la que desde el año último asoman clientes famosos de la empresa.
En un anuncio que también se destaca por su belleza plástica, la bailarina emerge en una doble página como una rosa blanca entre cientos de flores que parecen estar aplaudiéndola. El texto sólo menciona su nombre y la fecha de ingreso en American Express, tarjeta que la "hace sentir premiada aun cuando está fuera del escenario".
Cassano es parte de un inigualable elenco internacional, que en lo que va del año incluyó a José Meolans, Tiger Woods, Magic Johnson, Roberto De Vicenzo y el plástico Pérez Celis; antes habían posado Norma Aleandro, la actriz favorita de la publicidad argentina, y Adolfo Bioy Casares, entre otros. Todos fueron fotografiados por la misma artista, la norteamericana Sue Bennett, que viaja al país cada vez que la reclama American Express.
El ballet de Renault
Un antecedente más remoto del comercial de Julio Bocca es el creado en 1982 por la agencia De Luca para su cliente de entonces, Renault 18. Fue uno de los anuncios preferidos de Ricardo De Luca, y una bella metáfora de la capacidad de maniobra y la elegancia de líneas del vehículo.
"Ballet" logró una mención de finalista en el festival Clio. Como muchas piezas televisivas relevantes, tuvo algunos anclajes en gráfica; en una ocasión, Renault lo utilizó para difundir su auspicio a espectáculos de ballet.
El anuncio de Ser dura 45 segundos. El máximo responsable por la agencia fue Pablo Del Campo, director general creativo; intervinieron también la redactora Mariela Simirgiotis y el director de arte Lautaro Varni. Luis Pompeo y Marcelo Fontao actuaron como interlocutores de la productora Bendercine, y Muriel Salzer lo hizo en nombre del anunciante, Bagley.





