
Los bizcochos Canale dejan de ser argentinos
La centenaria fábrica de galletitas, que estaba en manos del grupo Macri, fue comprada por la multinacional Nabisco, que pagó alrededor de $ 80 millones
1 minuto de lectura'
Otra de las marcas de la mesa de todos los días, típicamente argentina, deja de serlo. Canale, conocida por sus históricos bizcochos y galletitas, fue comprada por la multinacional norteamericana Nabisco, que pagó alrededor de 80 millones de dólares.
El irrefrenable proceso de globalización sigue así su marcha en el país.
Canale, toda una empresa alimentaria que hoy abarca rubros como pastas, pan dulce, mermeladas y frutas y verduras en lata revivió en 1994 cuando sufrió su primer cambio accionario: el grupo Socma, que lidera Franco Macri, pagó entonces $ 30 millones por el 71 por ciento de la compañía.
A pesar de las reiteradas inversiones en nuevos empaques, variedad de galletitas, marketing y promociones, Canale nunca generó los resultados esperados. Es más, nunca dio resultados positivos para Socma (Sociedad Macri).
Sin ir más lejos, el año último la firma alimentaria perdió $ 14.014.113 con ventas cercanas a los $ 133 millones. Las pérdidas del primer trimestre de 1999 fueron de $ 8,7 millones.
"No nos encaprichamos con nada. Es difícil el crecimiento en la Argentina, con los bajos márgenes de rentabilidad de la industria alimentaria", le dijo a La Nación una fuente de Socma.
Dentro de los activos que pasan a manos de Nabisco figuran las plantas de Mendoza (conservas), San Isidro (tostadas Tosti), Barracas (galletitas) y Lavallol (envases de lata).
El primer objetivo de Nabisco será rescatar las acciones de Canale que todavía cotizan en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (entre 7 y 8 por ciento del capital). El papel cerró ayer a $ 1,4, y en medios bursátiles se especuló ayer con que el precio que pagaría la firma norteamericana sería de $ 1,9 por acción. Hasta hace dos meses, la acción valía $ 0,80 y desde que se informó de la intención de Nabisco de comprar, el papel -de escaso movimiento en el mercado- no dejó de subir.
Macri sigue en Brasil
La operación de Canale se suscribió únicamente para la rama de la empresa en la Argentina. El gran desarrollo de Socma se orientó desde un principio principalmente a Brasil, debido al mayor volumen de ese mercado.
Del otro lado de la frontera, Canale do Brazil es el líder en pastas y galletitas. Desde que Macri entró en la empresa fue adquiriendo Basilar, Zabet, Quaker e Isabela, todo en el término de cuatro años.
En Brasil, Socma también tiene fuertes intereses con su empresa Sideco en la construcción y explotación de autopistas por peaje.
La primera hipótesis de que Macri desarticula su división Socma Alimentos de la Argentina, integrada además de Canale por La Lácteo y el frigorífico Estancia del Sur, fue desmentida ayer por un vocero del grupo.
El mercado de las galletitas
Con la venta de Canale, el mercado argentino de las galletitas queda concentrado en tres grandes jugadores: Nabisco, Danone -la multinacional de origen francés que es dueña de Bagley- y Arcor, la única nacional. Entre los tres controlan casi el 80 por ciento de las preferencias de los consumidores. Nabisco quedó como líder (ver infografía).
La multinacional norteamericana ingresó en la Argentina en abril de 1994 tras comprar Terrabusi -primero el 70 por ciento y luego el 30 por ciento restante que cotizaba en Bolsa-, a cambio de US$ 300 millones.
Dos años después sumó a su cartera las marcas Mayco y Capri. Por su propia cuenta, impuso en el país otras variedades como Oreo y su línea de snacks Well´s y Chips Ahoy.
Como toda la industria alimentaria, los números en el nivel nacional todavía no son del todo rentables.
Gran parte de su producción fue trasladada a Brasil -especialmente su línea de polvos Royal-, cerrando centros fabriles en la Argentina.
Es por eso que ayer algunas fuentes del sector pusieron en duda la continuidad operativa de algunos activos de Canale, que podrían ser absorbidos por otras plantas de la empresa.
En el nivel internacional, durante 1998, Nabisco alcanzó ventas por 8100 millones de dólares.





