
Los estatutos especiales tienen los días contados
El Ministerio deTrabajo enviará en cuatro tandas los proyectos de ley que los convertirán en convenios colectivos
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Los estatutos especiales, es decir aquellas normas laborales particulares de algunos gremios, tienen sus días de vida contados.
En dos semanas, el Ministerio de Trabajo tiene previsto enviar al Congreso varios proyectos de ley con el objeto de transformar los actuales estatutos en convenios colectivos de trabajo.
Desde la cartera laboral advierten que la primera intención de este cambio es que las partes vuelvan a negociar situaciones laborales, pero además, la medida busca bajar los costos de esos trabajos, ya que, entre otras, se quieren derogar las cláusulas de indemnizaciones especiales que tienen algunos de estos gremios.
Este era uno de los puntos que la misión examinadora del Fondo Monetario Internacional reclamó en cada una de sus visitas a la Argentina, pero que la cartera laboral tenía frenado hasta que la iniciativa de reforma laboral (diseñada por el propio jefe de esa cartera, Antonio Erman González) pasara su examen en la Cámara de Diputados. Ahora, con la propuesta hecha ley, el Gobierno quiere comenzar a cumplir con los compromisos con el FMI.
Transformación en tandas
Los gremios que deberán cambiar sus condiciones de trabajo son diecisiete, pero los tres que más trabajadores congregan son el de prensa, el de viajantes de comercio y el de encargados de edificios, que en conjunto suman casi 200.000 trabajadores en todo el país.
"La idea es enviar proyectos de ley en cuatro grupos, puesto que hay algunos gremios que ya tienen negociada la transformación, mientras que hay otros que presentan mayor dificultad", dijo a La Nación , el secretario de Trabajo, José Uriburu.
"El primer proyecto puede salir en unos quince días", reconoció el funcionario.
Los dos sectores que pueden presentar más complicaciones a la hora de negociar son el de viajantes de comercio, "donde se presentan algunas particularidades, pero hay intenciones de ambas partes por negociar" y el de prensa, donde la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (Utpba) ya se expresó en contra de la medida.
En este sentido, Uriburu anticipó que, seguramente, el de prensa será uno de los últimos en salir. De todos modos, la aprobación de estos cambios dependerá de la decisión que tomen los legisladores, ya que no pueden ser instrumentados por decreto, sino que tienen que ser aprobados por la vía legislativa.
Esto se debe a que cada estatuto es una ley en sí misma y sólo puede ser modificada por otra ley.
Para explicar estos cambios, desde el Ministerio de Trabajo se aduce a que "no deben existir cláusulas especiales". Pero, en realidad, la medida debe ser instrumentada porque figura entre los compromisos fijados en la carta de intención firmada con el FMI.
La lista de los estatutos que cambiarán (y que el Gobierno quiere modificar con prisa) está encabezada por el de viajantes de comercio, de periodistas y administrativos de empresas periodísticas, y el de encargados de casa de renta y propiedad horizontal.
Los otros gremios afectados son el de aeronavegantes, el de la construcción, el de conductores particulares, el de docentes particulares, el de ejecutante musical, el de jugadores de fútbol profesional, el de radiocablegrafistas, el régimen de trabajadores a bordo de buques de matrícula nacional, el estatuto de peluqueros, el régimen de trabajo de médicos, el trabajo a domicilio y el de servicio doméstico.
El campo tampoco será ajeno a los cambios, ya que también se incluyen los estatutos de trabajadores agrarios , contratistas de viñas y frutales, tamberos medio y personal de fábricas y surcos de la industria azucarera.


