Los inversores, a la espera de un diciembre que no se vislumbra del todo bueno
Los impactos externos, como el triunfo de Donald Trump en EE.UU., sumados a puntos débiles locales, hacen dudar sobre la estabilidad de precios en la Bolsa
1 minuto de lectura'
Históricamente, diciembre, suele ser un buen mes para los mercados.El S&P500 subió en 10 de los últimos 15 diciembres –con un promedio de ganancias de 2,2%–. Ahora bien, la pregunta es si con sólo esto nos basta, para que la historia se repita y se pueda disfrutar del siempre soñado rally navideño. La respuesta más probable es “no”. La razón básicamente apunta a que cada año tiene lo suyo, y este podríamos decir tiene más que otros.
De hecho, el último mes del año no hará más que poner semana a semana a prueba la solidez de los máximos alcanzados por los índices americanos, y en donde crujen por momentos las valuaciones, indicadores de sentimiento y de profundidad, entre otros. Incluso es una realidad que a lo que suceda en el Norte, tampoco estarán exentos Europa o Asia aún cuando su comportamiento en 2016 deja bastante que desear. Y ni hablar de los emergentes, que en las últimas semanas y antes de poder pensar en el rally navideño, sufrieron el huracán Trump con una categoría que aún parece no ser clara.
Es en este punto que se debe tener en cuenta que posibles eventos, que podrán provocar cimbronazos en las cotizaciones, no faltarán en los próximos 20 días. En especial, si se analizan dentro de un mercado que ya prácticamente tiene descontado que espera escuchar o ver en cada uno de ellos. Algo último que puede ser bastante polémico dada la historia reciente. Se falló al subestimar la probabilidad del Brexit, y ni hablar del triunfo de Trump en USA. Igual, para alivió de los inversores, también se erró en los pronósticos catastróficos sobre la reacción de los precios si finalmente sucedía lo no esperado. Un punto a favor, quizás, para enfrentar el último mes.
Si se va por orden cronológico, por ejemplo, los precios del petróleo –en la zona de US$ 47– tienen incorporadas altas probabilidades de que la OPEP llegue a un acuerdo para recortar la producción de petróleo el miércoles. Poco después, el 4 de diciembre, se estará sobre el referéndum de Italia. No sólo se juega el destino político del actual primer ministro, sino que podría leerse que lo que está sobre la mesa es el futuro de Italia dentro de la Unión Europea. Sea cual sea el resultado, ya se empezó a llevar nuevamente una mirada sobre la salud de sus bancos. Un combo para la semana que comienza que se mezclará con una agenda económica intensa y de algunos datos sensibles para el mercado.
Además, está agendado en la primera mitad del mes la reunión del Banco Central Europeo (8 de diciembre) y de la FED (14 de diciembre). En la primera, las chances están a favor de escuchar de Mario Draghi que el programa de estímulos se extenderá más allá de marzo de 2017, mientras que en Estados Unidos se descuenta un ajuste de 25 puntos, pero lo que concentrará la atención es que tanta claridad permite echar la entidad sobre el camino futuro de las tasas. ¿Qué cabe esperar el año próximo –uno, dos o tres ajustes– y de qué dependerá?
Este es uno de los factores determinantes para tratar de anticipar cuál será el nuevo nivel de equilibrio de los rendimientos largos americanos que se han disparado en las últimas semanas, impulsando la caída en los activos emergentes en general y la Argentina en particular.
En conclusión, factores externos que podrán presionar sobre la incertidumbre que ya de por sí existe, sobrarán. Incluso, se debe sumar, la transición política americana. El mercado parece inclinarse por un Trump presidente, mucho más moderado que en campaña, y movió sus “fichas”. Ahora bien, esto no evita que se esté sobre cada paso que dé en la conformación de su gabinete y o comentario que haga, o en su defecto deje de hacer, sobre sus primeras acciones al mando.
A esta coyuntura, no estará–una vez más– exenta la Argentina. Hay puntos de debilidad propios, pero si se habla de corto plazo, se podrá evitar que ellos presionen sobre los precios. Incluso si se buscan argumentos, las expectativas locales siguen siendo favorables en línea generales, lo que debería sostener tarde o temprano cualquier nueva corrección que pueda derramarse desde lo externo. O en contraposición, si se es optimista, impulsar más un rebote.
Igual, se insiste en que mantener cierta cautela –aún a pesar de recortar alguna ganancia posible– es una recomendación sabia. Esto en un mercado que se cree que no es para cualquier tipo de inversor –al menos, en el muy corto plazo–. Saber cuál es realmente el límite que le permite dormir tranquilo del que no, es clave para decidir cómo armar su estrategia para pasar las fiestas de fin de año y un poco más también. Serán tiempos intensos.
1Avanza Brasil: la Argentina está al borde de perder el liderazgo mundial en un producto que genera casi US$10.000 millones
2Jubilaciones de Anses: quiénes cobran este viernes 20 de febrero
3De cuánto es el monto del exPotenciar Trabajo en marzo de 2026
4Impsa: la primera empresa privatizada en la era Milei busca reactivar sus negocios en Venezuela





