Luego de relanzar la marca en Europa y Estados Unidos, Le Coq Sportif saldrá en busca de nuevos negocios en América latina
La firma francesa controlará las operaciones en la región desde la Argentina
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Luego de relanzar la marca en Europa y Estados Unidos, Le Coq Sportif busca un lugar en el mercado latinoamericano y para conseguirlo pondrá en marcha una plataforma de distribución en la Argentina.
La empresa de indumentaria y calzado deportivo, que factura 248 millones de euros, comercializa sus productos en la Argentina, México, Ecuador, Uruguay, Colombia y Perú.
Ahora quiere llegar a Brasil, Chile, Paraguay y América Central y lo hará con una plataforma de distribución en el país con la que conseguirá reducir a la mitad el precio final de los productos y acotar los tiempos de entrega. Olivier Jaques, presidente y principal accionista de la compañía, estuvo en Buenos Aires para alistar la plataforma. El ejecutivo dijo a LA NACION que la misma estará compuesta por dos fábricas, un equipo de mandos medios y otro de comercialización, marketing y desarrollo de productos.
"No vamos a poner fábricas propias sino que vamos a tercerizar la producción. Aún no tenemos el monto exacto de la inversión del proyecto, pero será de varios millones", sostuvo el empresario, que estima que en los dos primeros años se registrarán pedidos por US$ 5 millones.
"La participación de mercado en la región es muy pequeña porque tenemos escasa presencia -agregó-. Con la plataforma tendremos una base sólida para llegar a más países."
De acuerdo con el ejecutivo, la empresa eligió a la Argentina como centro de operaciones porque "la marca tiene muchos años en el país y siempre le ha ido muy bien". En realidad, durante la crisis a la empresa no le fue tan bien y Jaques lo reconoce. Terminó 2003 sin ventas y con Gatic, su licenciatario, en problemas. Ahora el escenario le es más favorable: el año último cambió a Gatic por Distrinando, una empresa de Saladillo, que relanzó la marca y consiguió ventas anuales superiores a los US$ 7 millones.
Modelos de los setenta
En ese momento, se presentaron la nueva imagen y los modelos que la compañía diseñó para reflotar las ventas en Estados Unidos y Europa. Sucede que en 1999 la marca estaba en manos de Brown Shoe y facturaba apenas US$ 20 millones al año.
Jaques y otros inversionistas compraron la licencia para 180 países (en Asia es controlada por la empresa japonesa Decente) y consiguieron que el año último las ventas superaran los US$ 400 millones. "Nos concentramos en la moda retro. Hicimos modelos de los setenta, que sólo una empresa con historia puede hacer y nos fue muy bien. Ahora mantenemos esa línea e invertimos 13% de nuestra facturación para lograr modelos que no sigan a las grandes firmas y que marquen tendencia", sostuvo el empresario.
"Antes de 1999 la gente que compraba Le Coq tenía más de 40 años. Ahora nuestro consumidor por excelencia es la mujer joven de alto poder adquisitivo y queremos llegar al mismo público en la región. Sabemos que la capacidad de compra no es la misma, pero la exigencia es idéntica", agregó. Este año la compañía prevé crecer 23% por los nuevos pedidos que llegarán desde Estados Unidos y América latina. En la actualidad, el 50% de su facturación responde a la venta de calzado y el 35% al de indumentaria. El 5% restante lo obtiene por la venta de accesorios.



