
Martha Katz logró nuevos inversores
Asociación: la dueña de la empresa de gastronomía vendió el 50 por ciento de la compañía a otros tres flamantes socios, dos argentinos y un tercero extranjero.
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Ana, una cocinera húngara que trabajaba en la casa de los Katz, era conocida por su habilidad para los platos magistrales.
Martha, desde chica, le pedía entrar en la cocina para aprender algo con tan sólo verla.
Así se empapó del oficio y años más tarde fundó su propia empresa de catering, con su nombre: Martha Katz.
Por medio de referencias se fue haciendo conocer su buena mano y el punto máximo lo alcanzó con el preparado de toda la comida para la inauguración del Patio Bullrich, para 4000 personas.
Casamientos, fiestas, cenas privadas desde cuatro personas, son su especialidad.
Martha Katz, para seguir creciendo y expandir su nombre como marca dentro del rubro gastronómico, vendió el 50% de su empresa a un grupo de inversores -dos argentinos y otro del exterior, todos a título personal y sin representar a nadie- que prefiere mantener en reserva.
Alianza estratégica
"Queremos hablar de alianza estratégica. Desarrollaremos nuevos negocios en conjunto y seguiremos firmes en lo que es grandes encuentros", dijo a La Nación Martha Katz.
La creadora de esta empresa, hace ya 20 años, sigue en su cargo, al igual que su hijo, el ingeniero Alberto Katz, que se ocupa de todas las cuestiones operativas.
Como gerente general, ingresa en la firma Liliana Guiscardo, una ex ejecutiva del Citibank y de la AFJP Siembra, en representación de los nuevos socios.
La firma emplea a 52 personas y cuenta con un planta donde se preparan los platos -incluso con cámara frigorífica- en el barrio de Belgrano, en Capital Federal.
Además, tiene un depósito para todo lo que es vajilla, en Villa Martelli, en el Gran Buenos Aires.
Como parte de los nuevos planes de la firma, Martha Katz viajará a fines de mes a París, para entrevistarse con directivos de la empresa Raymond-Marchetti, una de las tres principales del rubro catering de Francia, para buscar algún tipo de intercambio.
"Nuevas recetas de alta cocina y algún tipo de colaboración entre las dos empresas es lo que estamos buscando", afirmó Katz.
Otro aspecto para hacer crecer es su actividad en el balneario de Punta del Este donde trabaja, por ahora, los meses de temporada veraniega. La idea es ampliarse a todo el Uruguay.
En el rubro catering, Marta Katz compite con Buenos Aires Catering, en el mismo nivel de refinación de cocina. Schuster es otra firma destacada del rubro.
El costo por persona de sus agasajos va desde 35 pesos hasta 150. Entre sus clientes figuran las empresas YPF, Fiat y las familias Macri y Perez Companc, por mencionar algunos.




