
Menoyo, de vinagres a especies
Aceituna: la empresa familiar compró además una fábrica en Mendoza en donde producirá aceite de oliva; concentra el 70% del mercado en su actividad.
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Menoyo, ya marcha por la tercera generación de una empresa familiar que carga con 50 años de vida.
A lo largo de su historia, alcanzó una penetración en el mercado del vinagre tan grande -70 por ciento, según estimaciones propias- que discontinuaron la producción de aceite y encurtidos, como cebollas o berenjenas.
Pero las generaciones jóvenes siempre acercan nuevos proyectos. Aprovechando su aceitado canal supermercadista, hace 60 días lanzaron su línea de especies, con 18 variedades. El objetivo es llegar a 40.
"Hace dos años que veníamos estudiando el sector. Veíamos que otras marcas tenían algún déficit con el envasado y creamos un envoltorio con cierre hermético", le dijo a La Nación Jorge Rodríguez Menoyo.
En el mercado de las especies compite con Sabores Argentinos, firma compuesta por un grupo de inversores locales que adquirió Poo y Layco.
A su gama de productos volverán a sumar el aceite, pero esta vez será el de oliva. Menoyo compró una fábrica en la provincia de Mendoza y comercializará esta nueva línea con la marca que lleva su nombre. Tampoco descarta utilizar la marca Alcázar -que adquirieron hace diez diez años-, especializada en vinagres, con mucha salida en el interior del país.
La familia cuenta con una planta en la localidad bonaerense de Munro y un frigorífico en la ciudad de Mar del Plata en donde se ocupan del salado y del congelamiento de pescado a granel.
Emplean en forma directa a 150 personas y exportan a Brasil, Paraguay y Europa. Quieren seguir siendo familiares, por un largo rato.




