
Mucha agua bajo el puente
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Si por algo se caracterizaba IBM era porque su gente tenía un gran amor por la camiseta. A pesar de que ya ha pasado un tiempo largo..., ¿con qué clima se encontró cuándo asumió? ¿Cómo repercutió el escándalo con el Banco Nación en la moral de su gente?
-Lo que pasó, pasó. Va a tener que pasar mucha agua bajo el puente todavía, y, además, hay temas que están en la Justicia. Pero yo estoy obsesionado con mi misión, que es el e-business, porque es lo que tengo que hacer. Yo estoy muy orgulloso de la gente que tenemos. Encontré gente con mucha pasión acá adentro, gente que se podría haber ido y, sin embargo, pone mucha garra en lo que hace.
-Luego del affaire decidieron no participar directamente de las licitaciones para proveer al Estado, ¿esa decisión se mantiene?
-Es así, nosotros no vendemos directamente. Participamos en las licitaciones en las que interviene el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), o el PNUD o el Banco Mundial. Tenemos cobertura del Estado de otra manera, por medio de empresas integradoras, distribuidoras, como hemos hecho en otras áreas
-¿Cuáles son las fortalezas y las debilidades de IBM en América latina?
-Somos la empresa que tiene el rango más complejo de productos y de servicios. Tenemos una tecnología completamente abierta, podemos dar soporte y servicio a otras marcas. Otra fortaleza es la enorme fidelidad de nuestros clientes, y tenemos un elenco de profesionales que es envidiado por muchas empresas. La combinación de los productos, la gente y la relación con el mercado son nuestras mayores fortalezas.
-¿Y las debilidades? Para algunos analistas, ser tan grande y abarcar tantos productos y servicios es un factor que se puede volver en contra de la eficiencia de la empresa.
-Bueno, esa para nosotros no es una debilidad, al contrario, los clientes quieren tratar con alguien que les resuelva todo. Pero hablando de las debilidades,nosotros no somos buenos comunicadores de lo que hace IBM, de las cosas en las que cree IBM. No logramos comunicar de manera contundente. Por ejemplo e-business, tenemos una campaña fantástica. Pero muchos no la entienden. Una de las cosas que nosotros tenemos que hacer es, voy a usar una palabra que no me gusta porque suena pedante y es lo último que quiero sonar, educar el mercado. Tenemos que explicarles bien a todos los empresarios qué implica la transformación tecnológica que está sucediendo en el mundo. IBM lleva algo de tiempo en esto de transformar las empresas del mundo terreno en el mundo virtual, hemos hecho más de 25 mil proyectos en todo el mundo. Y lo más importante es que hemos aprendido lo que no hay que hacer, incluso con nuestra propia experiencia interna. Yo tengo el foco total puesto en eso, porque eso va a transformar la Argentina.
-¿Cómo ve a los empresarios argentinos a la hora de entender esta transformación de la que habla?
-Son receptivos... (duda), ven la revolución que está ocurriendo, estos temas están empezando a estar en la agenda. Nosotros hacemos un pequeño workshop para que trabajen en el concepto de e-business y de cómo modifica su industria, y qué están haciendo sus competidores, en EE.UU. y en Uruguay. Es muy revelador porque todos pueden ver los riesgos y las oportunidades.





