
Múltiples barreras para el crédito hipotecario
Lectores contaron sus frustradas experiencias en LANACION.com
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O el ingreso es muy bajo, o el alquiler redunda en un crédito insuficiente para la vivienda deseada, o falta documentación, o un recibo no es comprobante de pago, o debe renunciar a su tarjeta de crédito... Los obstáculos que encontraron los interesados en las líneas diseñadas para que los inquilinos se conviertan en propietarios exceden las limitaciones del plan oficial. Aquí, las experiencias enviadas por los lectores de LANACION.com .
El alquiler es bajo. "En el Banco Nación, un alquiler de $ 400 se traduce en un préstamo de $ 50.000 [(imposible comprar nada decente por ese valor). Cuando pague $ 600 de alquiler, podré obtener un préstamo de 75.000 (resultados similares). En el Ciudad, llamé por lo menos cuatro veces desde el anuncio del plan y jamás me dieron información (la línea no estaba definida)", escribió Laura Leone.
Crédito si, tarjeta no. "Da la sensación de que se intenta desanimar a quien va a pedir el crédito. La información que se da es muy pobre porque ni los empleados de los bancos saben de qué se trata", dijo Pablo. Según indicó, con un ingreso de $ 2500 tiene preaprobado un crédito de $ 60.000 con una cuota cercana a los $ 700 en el BBVA Banco Francés. Eso sí, aclaró que sólo se lo dan si da de baja la tarjeta de crédito.
La inmobiliaria no está inscripta. "Iniciamos los trámites en el Banco Nación y, después de presentar y cumplir todos los requisitos (en el caso de los ingresos superamos ampliamente el importe necesario) se nos denegó el crédito por un problema totalmente ajeno a nosotros: la inmobiliaria no estaba inscripta en la AFIP", expuso Adrián Ferrari.
El contrato de alquiler es "corto" . "Presenté todo lo que me pidieron y estaría todo en orden. ¡Nada más que debo tener contrato hasta el momento del otorgamiento! Eso quiere decir que si tengo contrato hasta enero incluido y ellos me lo quieren dar en febrero, me quedo fuera de los créditos. Hace dos meses que me tienen de un lado para el otro. La cantidad de plata que invertí en sellados, certificados y cosas que me pidieron ya suma casi $ 400", escribió alguien apodado Molmi.
Ni los bancos conocen los detalles. "Mi experiencia es haber ido al Banco Nación para averiguar por los créditos y encontrarme con que el personal no tiene claras las condiciones para acceder a éstos. Me piden como requisito excluyente que les acerque de antemano el plano de la vivienda por comprar antes de tener una aprobación parcial del crédito. El monto al cual puedo acceder es de $ 75.000 para un alquiler de $ 600, y con esto no consigo nada", dijo Leroth, desde Mendoza.
De inquilino a propietario, como única opción. "En el Banco Galicia no llegué ni siquiera a hablar de montos porque me dijeron que sólo me daban el crédito para comprar el inmueble que estaba alquilando, lo cual es irrisorio. En el Nación me dijeron que mis ingresos, pese a ser relativamente aceptables, no servían por ser monotributista. La opción era un crédito acorde con el monto del alquiler que estaba pagando, que debía ser de un mínimo de $ 500 (yo pago $ 450), lo que me conduciría a un préstamo de aproximadamente $ 50.000. Para mi caso seguía siendo lo mismo que nada", relató Paulo Centurión.
Buey lento... "Con mi esposa presentamos los papeles en el Banco Francés. Después de ver departamentos en Barracas, pedimos US$ 33.000 y nos aprobaron la carpeta. En ese período aumentaron US$ 5000 o más las propiedades. Ahora tuvimos que pedir US$ 38.000 y estamos esperando que nos reaprueben", contó Martín Cobas.
La informalidad no ayuda. "Mi experiencia fue pésima. Me acerqué hasta el Banco Nación esperando calificar porque cuento con contrato sellado y los ocho recibos de alquiler, pero me rechazaron porque en el contrato no figura la situación impositiva del propietario y los recibos de alquiler son los comunes de librería", dijo Auberti.





