
1

Harry Ingham tiene 94 años y todavía conserva la costumbre de ir a la empresa, aunque ya no para barrer el taller, como cuando entró a los 13, sino para seguir discutiendo el rumbo del negocio familiar. En esa mesa hoy se habla de inteligencia artificial, automatización y reconversión, palabras impensadas para una compañía nacida a fines del siglo XIX y acostumbrada a medir el tiempo con relojes de control.




