
La gran deuda que amenaza las inversiones récord en minería
El avance de los proyectos impulsa repensar la cadena de proveedores, infraestructura y actividades; una nueva lógica de financiamiento pone el foco en los contratos y flujos futuros de las empresas
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Los anuncios de inversiones multimillonarias abrieron una nueva etapa para la minería argentina, pero entre la llegada de los capitales y su impacto en las provincias todavía existe una brecha. Proveedores que deben multiplicar su capacidad en poco tiempo, la necesidad de múltiples obras de energía y transporte y mecanismos para lograr que los proyectos contraten y generen actividad local forman parte de los desafíos que ahora debe resolver el sector.
Ese fue el eje que atravesó parte del segundo capítulo del encuentro de Minería organizado por LA NACION. Con la moderación de la periodista Carla Quiroga, Ignacio Badaloni, gerente de Energía y Minería de Galicia; Rubén Dusso, vicegobernador de Catamarca, y Javier Montero, presidente del Directorio de Remsa, analizaron el problema desde el sistema financiero y la gestión de dos de las principales provincias mineras del país.

Para Badaloni, el principal desafío es “no es financiar a las empresas por su historia, sino por el negocio futuro que están cerrando con las grandes mineras”, afirmó. En el actual contexto, Galicia puede aportar capital de trabajo, garantías y acceso al mercado de capitales a las compañías de mayor tamaño, pero puso el foco de su estrategia en los proveedores.

Siguiendo esa línea, Montero explicó que ese objetivo también puede incorporarse desde el diseño de las licitaciones públicas. REMSA, la empresa estatal salteña, busca que los oferentes de obras de gran envergadura detallen en los pliegos cómo contratarán a empresas locales y de qué manera las acompañarán, incluso en materia financiera. “Buscamos que, desde el minuto cero, toda la cadena contractual, comercial y financiera quede lo más explícita posible”, señaló.

Por el lado de Dusso, relacionó ese desarrollo con la posibilidad de reactivar la pequeña y mediana minería. Sostuvo que el RIGI puede abrirles espacio a empresas locales tanto en la exploración como en la explotación, dos actividades que todavía tienen un amplio margen de crecimiento. “La exploración también está prácticamente en pañales en nuestro país, todavía hay mucho por explorar”, planteó.

El salto de los proveedores
El tamaño y la velocidad de crecimiento de los proveedores aparecieron como uno de los puntos del panel. Según Badaloni, una pyme o empresa mediana puede multiplicar cinco o diez veces su actividad cuando obtiene un contrato minero. El problema es que necesita financiarse de inmediato para poder cumplirlo, aun cuando sus balances anteriores todavía no reflejen ese nuevo volumen de negocios.
“Es un cambio fuerte en la mentalidad crediticia dentro del banco”, reconoció. Para analizar a los proveedores de los segundos y terceros anillos de la cadena, explicó, se necesita combinar información sobre su comportamiento con datos de la gran compañía que les adjudicó el contrato. El objetivo es actualizar sus límites de crédito sin esperar los plazos habituales de evaluación, porque “cuando aparece el proyecto, la necesidad financiera de los proveedores es inmediata”.

El planteo encontró un correlato en las provincias. Montero indicó que el crecimiento de los proveedores mineros en Salta fue muy marcado y obligó a las empresas a ganar competitividad y aportar mayor valor agregado. “El sector financiero deberá lucirse durante los próximos años para acompañar a las pymes que se incorporen al rubro minero”, afirmó.
En Catamarca, en tanto, una parte de los recursos obtenidos de la minería fue destinada a fideicomisos con objetivos específicos. Dusso explicó que esos fondos se vuelcan en puentes, caminos y otras obras necesarias para entrar y salir de los proyectos. “La Puna era un desierto que contiene toda la belleza y todos los minerales, pero que no tiene infraestructura”, resumió.
La provincia también estudia el potencial geotérmico de la cordillera. De acuerdo con el vicegobernador, entre Antofagasta de la Sierra y Tinogasta existen más de 250 volcanes. La presencia de los proyectos mineros en zonas aisladas, sostuvo, generó un incentivo que antes no existía para explorar esa fuente de energía.

El papel de las provincias
La sociedad anónima REMSA cumple en Salta un papel como articulador entre el Estado y el sector privado. Es titular de más de 570 kilómetros de gasoductos por los que se transporta gas hacia proyectos de compañías como Rio Tinto y Eramine, además de empresas locales dedicadas a los boratos. A su vez, también administra propiedades mineras antes de ponerlas a disposición de inversores mediante licitaciones.
Sobre el tema, Montero aseguró que en esos procesos participan los organismos de control provinciales y que las condiciones de competencia se establecen en los pliegos. “Tratamos de que ese futuro proyecto minero derrame lo máximo posible dentro de la provincia”, dijo.

El RIGI reforzó esa estrategia de adaptar las estructuras a la dispersión geográfica. Badaloni lo definió como un cambio en las reglas de juego para el anuncio de grandes proyectos, y explicó que el banco dispuso atención dedicada para las empresas adheridas al régimen, incluso para el seguimiento de divisas exigido por su marco normativo. También comentó que se desarrollaron mecanismos digitales para que proveedores vinculados con esos proyectos puedan anticipar fondos respecto de sus cronogramas de pago.
Por su lado, el vicegobernador de Catamarca recordó que si bien el régimen aceleró el volumen de inversiones, la actividad y los proyectos ya estaban presentes, considerando que producen litio desde 1997 y actualmente reúnen US$6500 millones en nuevas inversiones. Entre los próximos pasos mencionó la reactivación de Alumbrera y Bajo el Durazno, cuya explotación se extendería durante tres o cuatro años. Ese período permitiría completar la infraestructura necesaria para la entrada en funcionamiento de MARA, destinado a producir oro, cobre y molibdeno.
A su vez, Dusso también abrió otra dimensión de la actividad, con la posibilidad de sustituir importaciones de minerales utilizados por el agro, como azufre, fósforo, potasio, boro, magnesio, zinc y manganeso llevado adelante por Agritec Global.

Siguiendo esa línea, Montero coincidió en que el potencial del NOA excede al litio. Señaló que Salta ya cuenta con proyectos que exportan oro y destacó a Taca Taca, una iniciativa de cobre que, según estimó, demandaría una inversión superior a los US$3000 millones. También mencionó el interés que despertaron los minerales de tierras raras y las visitas de inversores estadounidenses y de representantes de la India y Arabia Saudita.
Pese al aumento del interés y de las inversiones, los tres expositores coincidieron en que la infraestructura puede convertirse en un límite. Montero advirtió que las provincias, por sí solas, muchas veces no tienen capacidad para afrontar obras eléctricas de gran envergadura, como así también Dusso sumó la necesidad de mejorar los caminos, el transporte y las conexiones con los pasos hacia el Pacífico para reducir costos y ganar competitividad.



