
Qué activos eligen los jóvenes argentinos
En paralelo a la suba de la morosidad, también está creciendo el interés por ahorrar con las cuentas de menores que operan en el mercado de capitales
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Cuatro de cada diez jóvenes argentinos desconocen conceptos económicos básicos como presupuesto, ahorro, crédito y préstamo, de acuerdo con datos de Junior Achievement Argentina. El impacto de la baja o nula educación financiera también se refleja en los niveles de endeudamiento a edades tempranas, que evidencian las dificultades para tomar decisiones económicas informadas.
Los centennials - jóvenes que hoy promedian los “veintis” (nacidos entre 1995 y 2009)- muestran un 68,8% de cumplimiento de pago de deudas”, según datos de Equifax. Es decir: más del 30% no cumple con los pagos en tiempo y forma. “Ese nivel de compromiso es más bajo que el de generaciones anteriores”, destaca el relevamiento de la compañía global de análisis crediticio dueña de Veraz.
“Se trata de nativos digitales, pragmáticos y autodidactas, que consumen volúmenes masivos de información en pantallas. Al encontrarse en las etapas iniciales de su vida laboral, canalizan el crédito principalmente hacia el consumo inmediato. Sus tasas de desvío no responden a grandes deudas estructurales, sino a pequeños incumplimientos y olvidos de bajo monto que, igualmente, generan un impacto en su historial crediticio”, analiza Martina González, directora de Marketing de Equifax para Latinoamérica.
“Los datos evidencian que, a medida que el acceso a las líneas de financiamiento se expande a través de la tecnología, se vuelve imperativo fomentar hábitos financieros saludables. Acompañar la evolución del mercado con una sólida educación financiera es clave para apoyar la toma de decisiones informadas y sostenibles en el tiempo”, señala González.
A ese segmento apunta Banco Galicia con su plataforma de educación financiera “Finanzas a Mano” que está certificada por la UBA. La formación es gratuita y va desde aprender las bases del correcto manejo del dinero -con conceptos como presupuesto o ahorro- hasta las primeras inversiones para generar rendimientos seguros y evitar estafas.
El lado B
La contracara de comportamientos financieros impulsivos es la de los jóvenes que se interesan, poco a poco, por ahorrar e invertir a través del mercado de capitales. No trading, no apuestas, no juegos online. Inversiones en activos con oferta pública y bajo la órbita de la Comisión Nacional de Valores (CNV).
“Es un contraste interesante: mientras distintos informes muestran que los jóvenes de entre 18 y 35 años son el segmento con mayor morosidad crediticia del país, nuestra experiencia con Cuenta Joven va en una dirección distinta, porque apuntamos a formarlos desde antes que empiecen a tomar decisiones financieras por su cuenta”, dice Paula Spitaleri de Balanz Academy.
“Este año formamos a más de 150 jóvenes en nuestro curso de finanzas destinado exclusivamente a este segmento, y llegamos a más de 1200 adolescentes a través de talleres sobre finanzas personales e inversiones que brindamos en colegios secundarios. El desafío es justamente ese, que cuando lleguen a la edad de acceder al crédito, ya tengan incorporados los conceptos básicos de educación financiera y no dependan sólo del impulso o de la necesidad del momento”.
En el mismo sentido va Lorena Malatesta, vicepresidenta de Marketing en IOL Inversiones. “A diferencia de lo que puede ocurrir en otros ámbitos donde se ven conductas más vinculadas al consumo impulsivo o apuestas, en el mercado de capitales notamos un comportamiento mucho más racional y maduro. El mejor ejemplo de esto son los propios datos de sus carteras: el hecho de que su inversión principal sea el SPY (un instrumento que diversifica en las 500 empresas más grandes de EE.UU.) nos indica que no están buscando la ‘ganancia mágica’ o actuando por impulso, sino que entienden el concepto de diversificación y apuestan al ahorro de mediano y largo plazo”.
Las cuentas de inversión para jóvenes de entre 13 y 17 años están encuadradas bajo la reglamentación 1023 de la CNV y con ellas se busca “fomentar el ahorro e impulsar la educación financiera desde edades tempranas”.
La normativa permite a todas las ALYCs a abrir subcuentas comitentes a menores de edad a partir de los 13 años siempre que lo hagan en forma conjunta con su representante legal. A los 18 años la titularidad plena pasará a ser del menor.
“Hoy, a más de un año del lanzamiento de la Cuenta Joven el balance que hacemos es muy positivo: vemos que hay un interés genuino por parte de los adolescentes y sus familias por acercarse al mundo de las inversiones, y esto confirma que logramos satisfacer una necesidad real en un segmento que hasta hace poco no tenía este tipo de herramientas a disposición”, analiza Spitaleri, de Balanz Academy.
“Desde el lanzamiento abrimos cerca de 4000 cuentas, de las cuales el 67% está activa hoy, es decir, cerca de 2600 jóvenes están operando de forma regular con un promedio de edad de 16 años. Esto nos muestra que, si bien la normativa habilita desde los 13, el interés por invertir se consolida más hacia el final de la adolescencia”, suma Spitaleri.
En IOL cuentan con 5000 cuentas. “Uno de cada dos menores realizó operaciones en el último trimestre. Esto demuestra que no abren la cuenta por simple curiosidad, sino que realmente le dan un uso activo y gestionan su capital de forma continua”, postula Malatesta.
Inversiones preferidas
La normativa permite a los sub 17 inventor en bonos, acciones, cedears, ETFs y FCI. La paleta completa de activos.
Dentro de esta oferta, los certificados que representan acciones extranjeras en el mercado local son los más buscados por este segmento.
“El instrumento más elegido son los cedears, seguidos por las acciones y, en tercer lugar, los títulos públicos”, confirma la ejecutiva de IOL y avanza: “El claro favorito es el SPY (el ETF que replica el índice S&P 500), seguido por empresas tecnológicas que ellos mismos consumen a diario, como Amazon y Apple. Un dato muy interesante es que quienes invierten en el SPY lo hacen con mayor frecuencia y destinan los montos más altos”.
De las empresas argentinas YPF es la preferida, seguida por Pampa Energía y BYMA.

En la experiencia de Balanz, los cedears también son favoritos entre los más jóvenes y suma al ETF del S&P, el del Nasdaq y compañías como Nvidia, Google, Microsoft, MercadoLibre, Amazon y Apple. “Esto muestra que el interés de los adolescentes está puesto en las grandes tecnológicas globales y en instrumentos diversificados”.
“Al elegir acciones de empresas como Apple, Amazon o YPF, estos jóvenes demuestran que conectan sus inversiones con la economía real. En IOL Inversiones ponemos un foco enorme en la educación financiera, y este tipo de decisiones nos confirma que ellos absorben esas herramientas, se informan antes de operar y buscan hacer crecer su capital de forma planificada, respaldados siempre por la supervisión del adulto a cargo”, destaca Malatesta de IOL.
Claramente la foto que muestra hoy el mapa de la deuda y la morosidad es una mitad de la foto: jóvenes que se endeudan por no entender lo que firman, que toman crédito sin un trabajo formal que los respalde. La otra mitad puede lograrse con educación financiera para cerrar la brecha entre los adolescentes y jóvenes que hoy pueden pensar en comprar un cedear y entender el concepto de inversión a largo plazo y quienes no tienen oportunidad de analizar antes de actuar por impulso.



