
Michael Hoe Knudsen: “La Argentina es un lugar muy especial y con oportunidades”
El vicepresidente del grupo InterContinental Hotels & Resorts regresó a la Argentina, donde vivió durante cuatro años; con 30 años de carrera en la compañía y experiencia en cuatro continentes, analiza el potencial del mercado local y las nuevas marcas que podrían llegar
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Michael Hoe Knudsen tiene una mirada poco convencional sobre la industria hotelera: lleva 30 años en el grupo InterContinental Hotels & Resorts (IHG), trabajó en cuatro continentes y vivió en 17 países. Después de seis años en China, regresó a América para asumir como director general y vicepresidente de la región MLAC (México, Latinoamérica y el Caribe), que comprende unos 26 países.
Su vínculo con la Argentina, sin embargo, no es nuevo. Entre 2006 y 2010 fue gerente general del InterContinental Buenos Aires, un hotel que define como emblemático y cuyo liderazgo representó, en sus palabras, “un sueño”. También es un vínculo personal: durante aquella etapa nació su hijo, que hoy tiene 19 años y es argentino.
Knudsen nació en Suecia, tiene pasaporte danés y creció viajando por el mundo debido al trabajo de su padre, que se desempeñaba en una aerolínea. Estudió en Cornell University, una de las universidades de la Ivy League y sede de una de las escuelas de hotelería más reconocidas del mundo. E ingresó a IHG el 15 de julio de 1996, el día de su cumpleaños, como gerente nocturno del InterContinental New York Barclay.
Su carrera lo llevó luego por hoteles de Brasil, Venezuela, Jamaica y la Argentina. En 2014 fue nombrado vicepresidente regional de Operaciones para Latinoamérica, el Caribe y Nueva York. En 2016 se trasladó a Indochina y, en 2019, a la Gran China. Durante sus últimos seis años en Asia estuvo a cargo del desempeño del negocio, las relaciones con los propietarios y el crecimiento de una subregión que llegó a contar con 120 hoteles gestionados y que incorporó 45 nuevas aperturas bajo su supervisión.

Habla sueco, danés, inglés, español, francés y alemán, y asegura manejarse en “portuñol” después de haber vivido dos años en Brasil. Su base ahora está en Miami, desde donde recorre casi todas las semanas los mercados que tiene bajo su responsabilidad.
En diálogo con LA NACION, Knudsen analiza las oportunidades que identifica en la Argentina, las marcas que podrían llegar al país y las condiciones que, a su juicio, el mercado necesita para atraer nuevas inversiones.
-¿Cómo cambió el negocio hotelero de la región y qué oportunidades ve hoy que hace una década no existían?
-Hoy, las personas buscan experiencias únicas. Años atrás, por ejemplo, para los turistas quizás era suficiente comer carne y probar el chimichurri, pero hoy quieren aprender cómo hacerlo. Eso es algo que cambió en los últimos años, especialmente después de la pandemia. La Argentina es un lugar muy especial y con oportunidades. Las marcas internacionales tenemos muy buenos hoteles en Buenos Aires. Hay competencia, pero es una competencia sana. El InterContinental de Buenos Aires es nuestro hotel más emblemático en la Argentina, donde operamos también con las marcas Holiday Inn y Holiday Inn Express. Nos gustaría crecer más, pero lo hacemos en la medida en que el mercado lo permite.
-¿Cuál fue el primer hotel de IHG en el país?
-El antiguo Hotel Panamericano, inaugurado en la década de 1970 sobre la avenida 9 de Julio, funcionó entre 1993 y 2005 como un Crowne Plaza, nuestra marca de hoteles premium. A ese le siguió el InterContinental, inaugurado hace 32 años en la denominada Manzana de las Luces -el único que el grupo opera de forma directa en el país–. También tenemos el Holiday Inn Express en Puerto Madero desde hace casi 30. Cuando los propietarios y las franquicias se quedan muchos años, -y no solamente durante el contrato, que suele ser de 10 o 15 años- es porque están contentos y la sociedad funciona.
-¿Cuáles son los países en los que hoy ven más oportunidades en la región y qué lugar ocupa la Argentina en este mapa?
-La pandemia fue un tiempo difícil, pero la gente sigue viajando por negocios y por turismo. México tuvo un crecimiento muy fuerte: tenemos casi 200 hoteles en el país; la respuesta está en la cercanía con los Estados Unidos y en que estamos presentes allí desde hace más de 50 años. Brasil es una economía grande y también abrimos varios hoteles nuevos allí. En el Caribe nos está yendo muy bien, al igual que en Colombia.

-¿Qué oportunidades concretas ven en la Argentina? ¿Están buscando sumar nuevos hoteles o incorporar nuevas marcas al mercado?
-Tenemos un equipo de desarrollo que viene a la Argentina todos los meses. Es nuestra responsabilidad ir creciendo y viendo en qué ciudades se pueden poner más hoteles. No todas las ciudades pueden tener un InterContinental, por ejemplo, porque se requiere una tarifa promedio que permita que sea rentable para el propietario y que haya público. No obstante, tenemos varias marcas nuevas, pensadas para conversiones, que aún no están en la Argentina y con las que vemos muchas oportunidades: cerca del 55% de los contratos con nuevos hoteles son conversiones. Se trata de hoteles locales que quieren internacionalizarse, quieren una marca y estar conectados con los sistemas de reservas a nivel global. Entienden que los programas de fidelidad son sumamente importantes. IHG Rewards tiene más de 170 millones de socios a nivel global.
-¿Por qué esas marcas son perfectas para conversiones?
-Porque en estas marcas, los estándares de seguridad y de confort están garantizados, pero ofrecemos una mayor flexibilidad respecto de lo que se puede hacer en el diseño. Por ejemplo, para convertirse en un InterContinental, el hotel debe tener un piso ejecutivo, un salón con un mínimo de 600 metros cuadrados y habitaciones con determinadas características. Nuestras marcas de conversión -Voco, enfocada en el segmento premium, y Garner, de gama media- tienen sus características propias, pero dialogamos con los propietarios y les acercamos un plan de mejora sobre las áreas en las que tienen que invertir.
-¿Qué condiciones debe reunir el país para atraer nuevas inversiones?
-Normalmente, nosotros trabajamos con socios locales. En la Argentina, hoy todos los dueños con los que trabajamos son argentinos, al igual que la mayoría de los desarrolladores que operan aquí. Los aspectos jurídicos y los sistemas financieros son importantes, pero siempre apuntamos a que la relación se traduzca en un ganar-ganar para los propietarios y para el huésped. A este marco aportan las mejoras que se están haciendo en el aeropuerto, que buscan dar una nueva imagen al turista, y las oportunidades y convenciones internacionales que atraen a gente de negocios. También, la posibilidad de traer nuevamente la Fórmula 1. Un hotel nunca cierra y recibe diferentes perfiles los 365 días del año.
-¿Cómo están evolucionando las tarifas y la rentabilidad del negocio hotelero en América Latina? ¿El crecimiento de la demanda es acompañado por una mejora de los márgenes?
-El RevPAR (Revenue Per Available Room, o ingresos por habitación disponible) y la ocupación fueron bastante estables en la mayoría de nuestros hoteles, en la Argentina y en Sudamérica. Para nosotros, lo importante es la combinación de ocupación y tarifa. En esa línea, es importante también mirar la inflación, los costos de nómina, de la energía, del financiamiento para los propietarios y si están tomando dinero prestado. Es difícil decir que la rentabilidad está por encima de la de hace 10 años, pero vemos interés por crecer y por abrir hoteles nuevos.
-¿Cómo fijan las tarifas?
-Hay una máxima de la industria: las tarifas siempre son dictadas por el mercado. Está basado en la demanda, el tipo de cliente, el tipo de hotel y la ubicación dentro de la ciudad. En ciudades de Latinoamérica, además, siempre es más difícil la rentabilidad para los propietarios, respecto de otras como Nueva York. Esto es algo histórico.

-¿Qué buscan hoy los huéspedes y cómo está modificando eso la estrategia de las grandes cadenas?
-El huésped es central en todo lo que hacemos. Nosotros brindamos servicio y hospitalidad: este es nuestro core principal y no va a cambiar. Pero la tecnología evolucionó y juega una posición cada vez más importante en los hoteles. Los huéspedes quieren estar siempre conectados, quieren tener acceso a la información que ellos quieran, a la hora que quieran. La gente llega al hotel más y mejor informada porque ya hizo su research; y a la hora de realizar una reserva, prioriza aquellos que tengan más fácil acceso a los sistemas. Asimismo, los programas de lealtad se fueron sofisticando en los últimos 20 años: están pensados no solo para recibir puntos, sino también beneficios, como late check-out y acceso a una mejor habitación. Por otro lado, participamos en programas locales y globales de sostenibilidad. En esos programas está marcado el seguimiento y el tracking que hacemos de las emisiones de CO2 y de prácticas amigables con el medio ambiente: trabajamos para bajar nuestro impacto en cuanto a consumo de energía y de agua, por ejemplo. El InterContinental de Buenos Aires fue el primer hotel cinco estrellas de la Argentina en alcanzar la Certificación de Gestión Sustentable en el nivel de aplicación Oro, otorgada por el programa Hoteles Más Verdes.
-¿Cómo impacta la expansión de plataformas como Airbnb en la hotelería tradicional? ¿Las considera competencia?
-Yo creo que las plataformas deberían participar y estar sujetas a las mismas condiciones impositivas que los hoteles y cumplir con los estándares de seguridad que las ciudades o que el gobierno nacional nos exigen. Desde el punto de vista comercial, es importante mencionar que Airbnb se convirtió en una opción para los viajeros. Pero así como existe Airbnb, nosotros tenemos marcas dentro de la compañía que tienen servicios similares para estadías largas, con servicios de cocina, habitaciones bien equipadas, etcétera. Entonces es un competidor más dentro de la plaza y así lo tomamos; competimos con servicio. Toda competencia es buena y hemos aprendido de ellos; imagino que ellos también han aprendido de nosotros.
-¿Cómo imaginan IHG de acá a cinco años en la Argentina?
-Me encantaría y estoy seguro de que vamos a tener varios hoteles más. Creo que la Argentina es un país tan grande y tan amplio, con diferentes áreas. Yo creo que, con varias de las marcas nuevas que tenemos, hay oportunidades. Nosotros tenemos una marca de ultra lujo que se llama Six Senses Hotels, que es muy experiencial y que en Ushuaia tendría mucho potencial. IHG la tiene en ciudades y en lugares emblemáticos y místicos a lo largo del mundo. En los próximos cinco años vamos a ver más hoteles aquí en la Argentina, y particularmente en Buenos Aires. La mejor manera de conseguir más hoteles es tener hoteles exitosos, como el InterContinental de Buenos Aires, que es una referencia de la hotelería. El año pasado recibió el reconocimiento de Hotels & Rewards como el mejor hotel de México, Latinoamérica y el Caribe, para lo cual se evalúa la experiencia de los empleados, los resultados financieros y la experiencia del huésped. Queremos seguir creciendo y lo tenemos que hacer bien.



