
"No soporto la nueva generación"
Un gerente se queda pasmado ante las preguntas de quienes se presentan a las entrevistas de trabajo
1 minuto de lectura'

"¿Los viernes se trabaja hasta el mediodía? ¿La empresa tiene gimnasio en el edificio? ¿Puede ser que me dijeron que hay sala de relax y música? Quería comentarte que si llego a ingresar, tengo un viaje confirmado en 2 meses de 30 días. Sé que el horario es de 9 a 18, pero los martes a las 15.30 estoy haciendo un curso de..."
Estas y tantas otras preguntas similares, la nueva generación las realiza en la primera entrevista que tiene en una organización o con una consultora, para ellos es igual. Es muy común escuchar a los gerentes que no entienden cómo un candidato que está interesado en ingresar a la compañía puede hacer estas preguntas. Jamás a un gerente se le hubiese ocurrido hace 10 o 15 años hacer este tipo de preguntas, y de hacerlas seguramente hubiese quedado inmediatamente fuera del proceso de selección.
"La primera reacción que muchos gerentes tienen es que falta compromiso. ¿Cómo puede hacer estas preguntas? ¿Trabajar menos los viernes? ¡Qué equivocado! Yo a su edad me quedaba hasta las 21 y si era necesario hasta las 24."
El punto es que esta generación pone sobre la mesa nuevos valores. Quizás algunos de ellos formaron parte de nuestro inconsciente y ni aun hoy los podemos traer al consciente, aunque muchas veces, algunos en nuestra intimidad nos parezcan algo apropiados.
Tenemos que modificar los recursos propios e internos con los cuales evaluamos a los entrevistados. Porque si usamos los mismos parámetros con los que nos evaluaron a nosotros, será muy difícil conseguir los talentos que buscamos. Es difícil aceptar una mirada diferente y entender que no tiene que ver con un bajo compromiso, el no tener la camiseta puesta, no apostar a hacer carrera por los próximos 10 años en la organización o no entender que se debe dejar la vida cada día de trabajo. La cuestión es otra.
El esquema con que esta generación encara la vida en general es mucho más completo y único. Esperan poder disfrutar en la oficina y que la oficina sea una continuación que incluye y acompaña los otros aspectos que integran el día a día. Por eso tratan de entender desde el primer momento cómo la dimensión trabajo podrá ser parte de su vida. De una vida que se disfruta, que permite desarrollarse y crecer.
Si les diéramos la oportunidad a ellos de entrevistarnos seguramente nos preguntarían, por ejemplo: "¿Es necesario discutir con la pareja la llegada tarde cada día a casa?"





