
Nueva presión contra los técnicos rebeldes del Indec
A varios empleados les descontaron parte de sus haberes
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Apenas dos semanas después de haber desplazado a 13 técnicos, las autoridades del Indec sorprendieron a los empleados rebeldes con una medida que abrió otro frente de conflicto: la reducción parcial de los haberes.
El mecanismo elegido fue descontar total o parcialmente los pagos por "horas censales", un rubro que permite a los empleados cobrar un plus aparte de los salarios básicos. Aunque en principio ese pago es variable, la costumbre los había tornado casi un elemento insustituible del sueldo de los trabajadores.
Con la liquidación de octubre (las horas censales se suelen liquidar tardíamente), varios empleados hallaron esta semana que les habían descontado una parte o el total de ese plus, informaron ayer a LA NACION dos empleados del Indec. En algunos casos, el descuento ronda los 500 pesos, dijeron.
"Les tocó a varios compañeros, pero especialmente a los que participan del conflicto", dijo una de las fuentes. "Lo hicieron de modo arbitrario, a algunos sí y a otros no, con la intención de crear recelos y dividirnos", señaló otro informante.
Este nuevo conflicto se produce cuando los 13 empleados a quienes no se les renovó el contrato que vencía a fines de octubre esperan ser reubicados en una dependencia del Ministerio de Economía, según les fue prometido la semana pasada. Ocurre que en el contexto de la comisión tripartita que reúne a delegados de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE, el gremio que discrepa con la conducción del Indec) con funcionarios de Economía y de la Jefatura de Gabinete se había acordado que no habría represalias laborales contra los denunciantes de la manipulación de las estadísticas.
Pero la dirección del Indec, que responde al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, desconoció aquel acuerdo. Ese fue uno de los últimos chispazos que empujaron al ministro de Economía, Miguel Peirano, a decidir que no continuaría en su cargo.
En busca de nexos
Por ahora, los empleados del Indec no han tomado posición respecto del futuro ministro, Martín Lousteau. Sin embargo, en ATE ya empezaron a buscar en sus propias filas conocidos que tengan algún nexo con el funcionario elegido por Cristina Kirchner.
"Aún no hemos llegado a él, pero por lo que sabemos es un tipo bastante difícil de llevar de las narices, lo cual es bueno. Habrá que esperar a ver cuál es su visión del Indec", dijo Raúl Llaneza, delegado gremial.
Anoche, tres profesionales desplazados de sendos cargos de relevancia en el Indec denunciaron, durante una conferencia en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, que además de la manipulación de las estadísticas se está produciendo un "desmantelamiento" del organismo.
"Se está produciendo un desmantelamiento por inundación. Contrataron unas 150 personas, que no son necesarias porque las tareas para las que son puestas ya están cubiertas", manifestó la ex directora de la Encuesta Permanente de Hogares Cynthia Pok.
"Después van eliminando a las personas que habían defendido las estadísticas públicas", añadió.
La ex coordinadora del IPC nacional Marcela Almeida afirmó: "Están dejando dentro del Indec a la gente que lo está destruyendo". Emilio Platzer, ex coordinador informático del IPC, resumió: "Hicieron eso a lo patotero".






