
Otra campaña polémica de Benetton
Un ministro de los EE.UU. fue a la Justicia por los avisos contra la pena de muerte de la firma
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SAINT LOUIS (The Economist).- A través de las estrechas ventanas de la prisión de Potosí, los condenados a muerte de Missouri y el mundo exterior generalmente casi no se ven. Pero ahora, gracias a Benetton, el fabricante de ropa italiano, las caras de cuatro asesinos convictos que esperan ser ejecutados aparecen en carteles publicitarios, revistas y websites de todo el mundo.
A Benetton le gusta impresionar. La compañía tiene antecedentes de provocativas campañas publicitarias que no parecen relacionadas con la compra de remeras y jeans. Han incluido fotos de un enfermo de SIDA moribundo y un recién nacido manchado de sangre, así como un sacerdote y una monja besándose.
Los carteles del pasillo de la muerte fueron diseñados con Italia en mente: la oposición a la pena de muerte estadounidense es particularmente fuerte allí. Parecen más extrañas aún en los Estados Unidos. La cara de Jerome Mallett, que espera su ejecución por el homicidio de un policía en 1985, ahora adorna el centro de Manhattan como la de una modelo de moda.
Trampas
Jay Nixon, el ministro de Justicia de Missouri, se quejó a Benetton, diciendo que su campaña "fue lanzada a costas de víctimas inocentes".
Y fue más lejos demandando judicialmente a Benetton y al equipo de dos hombres que obtuvo las fotos.
En la demanda se alega que el italiano Oliviero Toscani y Ken Shulman lograron acceder a la prisión con pretensiones falsas, simulando ser periodistas para esconder el verdadero propósito de la campaña.
El Estado sostiene que ambos recibieron ayuda de un grupo de abogados de la defensa, y también los está demandando. Un vocero de Benetton en Nueva York admitió que la empresa le pagó a dos internos, uno de ellos Mallett, por los derechos de publicar sus caras.
Durante dos años, Toscani y Shulman visitaron varios pasillos de la muerte en los Estados Unidos. Por lo tanto, es probable que otros Estados demanden a Benetton con los mismos argumentos.
Como resultado más inmediato, Sears Roebuck, una de las mayores cadenas minoristas de los Estados Unidos, anunció que no venderá más la ropa de Benetton en vista de la campaña del pasillo de la muerte.





