Para el gerente del laboratorio francés, el mercado no soporta más ajustes
Cayó entre 20 y 30 por ciento en 2002
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Las estrategias empresariales para atravesar la crisis económica que se profundizó el año último tras la devaluación tuvieron tres componentes importantes: reducción de costos, creatividad e inevitables aumentos de precios, especialmente entre las fabricantes de productos con insumos importados.
Para Luc Ottavioli, gerente general del laboratorio de origen francés Pierre Fabre Argentina, llegó el momento de olvidarse de los aumentos de precios para revisar las demás variables del negocio.
Ottavioli llegó de Francia como representante de Pierre Fabre a mediados de 2000, y antes había vivido en el país trabajando para el laboratorio Sanofi entre 1990 y 1991. En diálogo con LA NACION, explicó que este año su empresa se concentrará en ajustar sus costos, que no aumentará los precios por el momento y también criticó la política de medicamentos genéricos del Gobierno.
-¿Cómo cerró 2002?
-Fue un año difícil y nos adaptamos limitando los gastos promocionales para volcarnos a los asuntos comerciales y a mejorar la productividad. Ajustamos la estructura comercial, mejorándola con alianzas con otros laboratorios para que rinda mejor.
Y ganamos clientes en la actividad dermocosmética, donde trabajamos con médicos, farmacias y consumidores. Aquí nos beneficiamos del cambio de escenario porque hay muchos competidores nacionales e internacionales que dejaron estas líneas, o se retiraron del sector, o aumentaron los precios en forma incoherente con las posibilidades del mercado local.
-¿De cuánto fue la facturación?
-En 2002 la división dermocosmética facturó 5,5 millones de pesos y el área de medicamentos, unos 3,5 millones de pesos. En el área industrial, que factura en dólares, llegamos a unos 22 millones.
-¿Cuánto aumentaron los precios en 2002?
-En medicamentos seguimos los aumentos del mercado, que rondaron el 60 por ciento. Y en los cosméticos subimos un 50 por ciento. Con esto todavía la rentabilidad no es óptima, porque no cubrimos la devaluación.
-¿Qué piensan hacer para recuperarse?
-Estamos viendo, tenemos claro que estos ajustes son el máximo que el mercado puede soportar.
Además, este año empieza con alguna tranquilidad, aunque se mantengan incertidumbres económicas y políticas. Por eso, por el momento mantendremos las estructuras de costos y de precios.
-¿Participan en Caeme, la cámara de laboratorios extranjeros?
-Sí, seguimos lo que pasa.
-¿Qué piensan de los medicamentos genéricos?
-Es una cuestión bastante amplia, nuestra posición es más técnica que otra cosa. Como laboratorio estamos en favor de una política de genéricos que sea sensata y acorde con las normas internacionales.
En la mayoría de los países en los que estamos los medicamentos genéricos coexisten bien con los originales. Lo que se hizo en la Argentina en 2002 no fue un desarrollo de genéricos, sino más bien un movimiento político sin sustento técnico razonable. No se hablaba de genéricos, de equivalencias, no se definieron las responsabilidades de médicos y farmacéuticos. Fue muy poco sólido.
-El Gobierno dice que se logró controlar los precios de medicamentos de uso más extendido, y se adjudica ese mérito.
-Para mí eso no se debe a la política de genéricos. Es más un tema ligado a la competencia generada por la crisis, que generó ajustes comerciales que beneficiaron al paciente.
Hace poco vi un informe sobre el tema y decía que el porcentaje de prescripción por genéricos bajó y que ahora no representa más del 5 por ciento. Lo que se logró para mí no es por la política de genéricos, sino por la crisis.
-¿Qué le falta a esta política?
-Es que hay que hacer una política de genéricos. Hay que definir productos de referencia para que se puedan comparar equivalencias con los originales. También se debe establecer quién prescribe qué; hoy día el farmacéutico a menudo no está en la farmacia y quien atiende no está en condiciones de hacer una prescripción razonable.
Pero estamos en favor de una política de genéricos, aunque cuestionemos la que está vigente.
Producción local para abastecer la región
El objetivo es el mercado brasileño
El farmacéutico francés Pierre Fabre fundó en el año 1961 los laboratorios que llevan su nombre. El grupo Pierre Fabre tiene presencia en más de 130 países y sus actividades se dividen en grupos de investigación y desarrollo, farmacéutica, dermocosmética y medicina familiar.
"La importación de medicamentos y de dermocosméticos son actividades recientes, tienen apenas tres años en la Argentina, y son las áreas que se vieron más afectadas por la caída del consumo y los aumentos de precios que tuvimos que aplicar. Pero con ajuste de costos internos pudimos amortiguarlos", indica Ottavioli.
-¿De cuánto fue la caída?
-En medicamentos, un 20 por ciento; en dermocosmética es más difícil de medir, aunque probablemente esa área cayó un 30 por ciento. Creemos que allí hay espacio para crecer porque muchas empresas dejaron el mercado.
-¿Tienen idea de producir más en el país?
-Es parte de nuestros planes, estamos analizando la posibilidad de producir localmente algunos productos, aunque no se resolvió todavía.
-¿Cuándo lo resuelven?
-Eso lleva un año, o dos. Sería para abastecer el mercado local y la región, especialmente Brasil.
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