
Pérdidas millonarias por la piratería en software
Un informe de la consultora Price Waterhouse indica que el 71% de los programas instalados son de origen ilegal.
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El 71% del software instalado en nuestro país el año último fue de origen ilegal, lo que generó pérdidas por 162,9 millones de dólares, según un estudio elaborado por Price Waterhouse para la empresa Software Legal.
También se conoció el mes último que la calificación de la Argentina como "país bajo observación" por parte del representante de Comercio de los EE.UU., como consecuencia de atentar contra los derechos de propiedad intelectual, más específicamente en lo relacionado con la piratería de software.
Entre los parámetros para determinar la importancia de esta actividad ilegal, se estima que en nuestro país una reducción del 15% en el nivel de piratería generaría la creación de más de 5200 puestos de trabajo anuales entre 1997 y el 2000. En ingresos fiscales directos e indirectos, esto se traduce en 80 millones de dólares anuales.
La Argentina alcanzó el año pasado a tener un 73% del software de aplicación y un 85% del software de entretenimiento instalados en forma ilegal.
Pero este problema no sólo es argentino, afecta a toda la región. El 68% de los programas instalados en América latina fueron copiados ilegalmente, lo que significa pérdidas por más de 900 millones de dólares.
Si en 1996 América latina hubiese logrado reducir en un 15% este delito, se habrían generado más de 29.500 puestos de trabajo y más de 300 millones de dólares en concepto de impuestos directos o indirectos.
Si se tiene en cuenta que el año pasado el software empaquetado (legal) facturó en ventas 2820 millones de dólares, y que el conjunto de actividades económicas relacionadas con estos productos facturó 5060 millones, la cifra del 68% de software ilegal se traduce en una suma de dinero bastante jugosa.
Y éste tampoco es un problema que se limita a América latina. La lista de "países observados" se completa con Ecuador, Egipto, la Unión Europea, Grecia, India, Indonesia, Paraguay, Rusia y Turquía.
Ocurre que la industria del software no es pequeña: a los 5060 millones generados por la actividad se suman los 115.000 puestos de trabajo que proveyó y los 1150 millones de dólares que pagó de impuestos.
Según el informe de Price, la industria en la región crecerá hasta alcanzar en el 2000 los 219.000 puestos de trabajo y los 3860 millones de dólares de contribuciones fiscales.
Dada la magnitud de esta actividad, se entiende la preocupación de los Estados Unidos por la piratería. Eric H. Smith, presidente de la Asociación Internacional de la Propiedad Intelectual (IIPA) indicó que "la economía norteamericana pierde alrededor de 18.200 millones de dólares debido a este delito", lo que explica por qué el representante de Comercio elabora esa lista en la que la Argentina ocupa ese preocupante lugar.
Por qué se piratea
A la ya reconocida y famosa copia doméstica se suman, para que el número resulte más que interesante, el robo de software dentro de las empresas o entre usuarios, la falsificación y posterior venta de de los productos y la preinstalación realizada por los vendedores de computadoras en el disco rígido para alentar la compra y el alquiler de software.
Esta actividad delictiva no es considerada como tal por el común de la gente, muchas veces por ignorancia.
Hay quienes piensan que los programas de computación se pueden copiar sin problema porque no genera daño a quien se le copia el software.
Muchos empresarios, con el loable fin de reducir costos también lo hacen y se justifican en "que todo el mundo lo hace".
Y otros aducen que mientras no se obtengan beneficios económicos de la copia, no hay problema.
A pesar de mucha gente, la copia de software es una clara infracción a la ley de Propiedad Intelectual. Esta dice que todo aquello que signifique una reproducción del software que no cuente con la expresa autorización del autor significa una infracción a sus derechos, y tiene una pena de 1 mes a seis años de prisión.






