
Pese a las dificultades externas, pueden hallarse oportunidades
Las fuertes bajas de los mercados centrales y emergentes, que arrastraron a la Bolsa porteña, hacen que algunas empresas muestren perfiles atractivos, en especial las que pagan dividendos
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Las acciones finalizaron la peor semana de los últimos años. Lo sucedido en la Bolsa local no es comparable ni siquiera con lo que tuvo lugar hace casi cuatro años con el efecto tequila.
El índice Merval exhibió una baja del 9,27% a lo largo de las últimas cinco ruedas y completa un ciclo de 19 ruedas adversas, en donde el indicador acumuló un retroceso del 23,65 por ciento.
De mal en peor
A medida que transcurren los días se observa que hay nuevos mercados, que se agregan a los ya conocidos, con dificultades.
En el sudeste de Asia, tanto los operadores locales como los norteamericanos que operan esta plaza temen por una devaluación del yuan, pese a que el vicegobernador del Banco de China dijo que no tiene intención de hacerlo. No obstante, los operadores internacionales no lo tomaron con demasiada seriedad.
Los restantes mercados de esa parte del planeta siguen sufriendo presiones de venta por parte de los inversores institucionales extranjeros. El segundo frente de atención es Rusia, en donde también existe un claro temor de que el rublo sea devaluado. El punto crítico se alcanzó el miércoles último, cuando el Banco Central de ese país prohibió a todos los bancos extranjeros efectuar operaciones en el mercado cambiario. Esto implica un virtual control de cambios que, según los especialistas, es la antesala de una devaluación.
El nerviosismo se observó claramente el jueves, cuando el índice bursátil llegó a ceder el 17% y cerró finalmente con una baja del 6,5 por ciento. El viernes último el mercado de Moscú se recuperó más del 13%, pero casi sin volumen de negocios.
Por estas latitudes
Los inversores argentinos, mientras observaban lo que sucedía en los mercados externos, se tomaron su tiempo para analizar el estado de algunas empresas que presentaron sus estados contables trimestrales cerrados en junio último.
De allí se desprende que, en muchos casos, la crisis asiática aún no pegó de lleno en las compañías, que siguen generando utilidades a un ritmo interesante.
En una situación como la actual, algunos inversores institucionales que actúan pensando en un horizonte de largo plazo ven que ciertas cotizaciones son tentadoras.
El parámetro que más se observa es la política de dividendos en efectivo. El razonamiento es muy sencillo: con valores bajos, el efectivo que pagan tiende a asimilar la acción a un bono con el atractivo adicional que es la posibilidad de crecimiento, que, de cambiar las condiciones del mercado, son mayores que las de un título público.
Como dato adicional, es de destacar lo sucedido con Alpargatas, que fue la acción que más cayó en la semana. Esta situación se produjo por una liquidación de garantías por parte de un importante banco.
Semana corta
Mañana no habrá actividad en el mercado local, pero el resto de las bolsas, lógicamente, operará con total normalidad.
Los operadores e inversores locales están tan sensibilizados y las interrelaciones entre los mercados son tan estrechas que seguramente se hará un seguimiento de lo que suceda fuera de la frontera argentina.
Como dato adicional hay que tener en cuenta que mañana el presidente norteamericano, Bill Clinton, dará a conocer su testimonio ante el Gran Jurado sobre su supuesto affaire con una ex becaria de la Casa Blanca. Este hecho seguramente tendrá un impacto sobre el mercado norteamericano y, en consecuencia, sobre el resto de las bolsas del mundo.


